Aparte de
los políticos involucrados en casos judiciales, los medios de comunicación
enfatizan en la mentada “reforma política” para fortalecer la democracia
restaurada en 2001.
El Congreso
debate un paquete de proyectos de ley e iniciativas de reforma constitucional
propuestos por la Comisión Tuesta a inicios de este año y enviado por el
Gobierno nacional para modificar el sistema político. Uno de esos cambios es la
obligatoriedad de partidos y movimientos políticos a realizar elecciones
primarias. El dictamen aprobado no es igual a la propuesta original y falta
votarlo en la Cámara.
Me gusta la
idea de elecciones primarias para definir las candidaturas presidenciales,
parlamentarias, regionales y municipales, pero bajo el criterio “cada
militante, un voto”, realizadas y fiscalizadas por los organismos electorales.
Sin embargo, la propuesta es diferente: las primarias serían “abiertas, simultáneas
y obligatorias”. ¿De qué hablamos?.
La
importación del esquema PASO (primarias abiertas, simultáneas y obligatorias)
de Argentina al Perú. Allá en 2009 el gobierno de Cristina Fernández de
Kirchner hizo que el Congreso Nacional le aprobara una ley para “democratizar”
y “transparentar” los partidos políticos. ¿En qué consiste?. Fundamentalmente, los
partidos políticos convocan elecciones para definir candidaturas a votación
popular a través de sufragio individual. Primarias.
Abiertas a militantes y el
electorado en general. Simultáneas,
porque todos los partidos deben realizarlas en un mismo día. Obligatorias, porque el electorado (sea
apolítico o no) debe concurrir a votar.
Cristina
K., quien no se caracterizaba por demócrata, tenía dos fines políticos subrepticios
con las PASO: por un lado, acabar con sus enemigos dentro del Partido
Justicialista, que gozaban del favor de las cúpulas. Del otro lado, debilitar a
sus opositores de la Unión Cívica Radical y otros partidos políticos fomentando
luchas internas. En Argentina, el melifluo actual presidente Mauricio Macri salió
de las PASO.
Según el abogado
Alfredo Bullard, la sola obligatoriedad del voto ocasiona el fenómeno político
de la “ignorancia racional”. Si a alguien no le interesa la política, pero es
obligado u obligada (¡no me vengan con el “deber cívico”!) a votar no le
interesarán planes, propuestas o promesas. Simplemente, seguirá votando
ignorante, porque el voto seguirá siendo obligatorio. En lo personal, no me
interesa participar en ninguna elección primaria, abierta, simultánea y
obligatoria de ningún partido o movimiento político. De seguro, la mayoría de
lectores o lectoras piensa igual. Por tanto, no me interesa qué demonios
propongan, prometan o apoyen una infinidad de políticos en sus
pre-candidaturas.
¿Esa
“ignorancia racional” que ocurre en las elecciones generales, regionales y
municipales desaparecería con las PASO?. Jamás. Sólo desaparecería con el voto
facultativo. No obstante, la Comisión Tuesta ni los entusiastas de la mentada “reforma
política” han propuesto la reforma constitucional para eliminar el voto
obligatorio.
Lo siento,
pero paso de las PASO.

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