Por culpa del último escándalo
político, esta noticia tuvo poca cobertura desapercibida en televisión, radio y
prensa escrita: el Perú inició el camino formal para ingresar en la OCDE.
La OCDE es la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos, un organismo fundado en 1960 y
compuesto por 34 países, cuyo objetivo es coordinar políticas económicas y
sociales mediante reuniones para intercambiar información y armonizar políticas
maximizando el crecimiento y colaborando al desarrollo conjunto.
Equivocadamente, se le conoce como “club de países ricos”, que representa el
70% del mercado mundial.
En la OCDE están Canadá, los
Estados Unidos, Gran Bretaña, Dinamarca, España, Portugal, Francia, Irlanda,
Bélgica, Luxemburgo, Alemania, Suecia, Suiza, Austria, Italia, Japón,
Finlandia, Australia, Corea del Sur e Israel. También otros países como
Islandia, Turquía, la República Checa, Hungría, Eslovaquia, Polonia, Eslovenia,
Grecia, Holanda, Estonia y Noruega. Quieren ingresar Rusia (tras la “crisis por
Crimea”, el ingreso está suspendido), Letonia, Lituania, Bulgaria, Rumania,
Malta y Chipre. En América Latina, Chile (desde 2010) y México pertenecen a la
organización. También quieren ingresar Colombia (lo negocia desde 2013) y Costa
Rica.
Lo que firmaron en el Palacio de
Gobierno el Presidente de la República y el Secretario General de la OCDE es el
“Programa País”, un instrumento derrotero cuyo primer horizonte es dos años y
medio, cuando se sentarían las bases de un conjunto de reformas que permitan
que en 2021 el Perú sea admitido en la organización.
Como expresa el editorial
respectivo del diario La República,
paulatinamente, el Perú se homologará al resto de la OCDE en democracia,
imperio de la ley, fortalecimiento institucional y diseño-ejecución de
políticas públicas. Aproximadamente, 200 comités especializados, grupos de
expertos y grupos de trabajo discuten y revisan los progresos de cada país en
ciencia, comercio, economía, educación, salud, empleo o sistemas financieros.
Se firman compromisos y para la membrecía permanente los países-candidatos
pasan por rigurosas evaluaciones previas.
¿Qué significa este suceso para
la gran mayoría de peruanos y peruanas?. Que el ingreso es el inicio de un
proceso reformista en economía, reglas jurídicas, política, etc., que dependerá
de la voluntad política. Las obligaciones asumidas por el Perú involucran
campos como empleo, negocios, educación, salud y medioambiente. También habla de
gobernabilidad, informalidad, corrupción o Derechos Humanos.
A diferencia de lo que cree la
pequeñísima izquierda radical (no odia la pobreza sino la riqueza), la OCDE no
tiene signo ideológico. Aprueba normas como la “Ley de consulta previa” de 2011
y la Ley del Servicio Civil de 2013. Incluso en el Congreso se empezará a
debatir una reforma al Código Penal de 1991 para incluir la figura de la
“responsabilidad penal” de las personas jurídicas (empresas, asociaciones,
institutos, etc.): una exigencia de la OCDE.
Bienvenido el camino al “primer
mundo” mediante la OCDE.


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