Noviembre 1992 / noviembre 2020

Memoria Nacional

Artículos COVID-19 (2022)

Artículos COVID-19 (2021)

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores

Interinato 2025-2026

Artículos 2025

Artículos 2024

Artículos 2023

La caída de Pedro Castillo

Artículos 2022

Así nació el Perú (ESPECIAL)

El comunismo en el poder

Artículos 2021

La caída de Martín Vizcarra

Artículos 2020

Artículos 2019

Artículos 2018

¿El fin de los “conflictos sociales”?

Una noticia ha pasado desapercibida: la creación del Viceministerio de Gobernanza Territorial.

A partir de la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad, creada en 2012, el nuevo viceministerio tendrá tres secretarías: Descentralización, Gestión Social y Diálogo y Organización Territorial. El Presidente del Consejo de Ministros designó al abogado Javier Fernández-Concha, quien era gerente general de la empresa canadiense Minera Sulliden Shahuindo.

En entrevista al diario El Comercio, Fernández-Concha dijo que el Gobierno nacional dará a un nuevo enfoque hacia los llamados “conflictos sociales”, comenzando por mejorar la gestión pública para atender a tiempo demandas sociales y evitar situaciones de violencia.

Fernández-Concha dijo que el mecanismo alternativo de las “mesas de diálogo” para solucionar conflictos “se ha agotado”, porque manejar diálogo y conflictividad al mismo tiempo es muy difícil en una negociación. Es capitular. Además, aparecen elementos políticos y económicos ajenos a la demanda social original que muchas veces incluyen una agenda ilegítima. También dijo que se trabajará con una evaluación y metodología distintas a las manejadas por la Defensoría del Pueblo. Sólo se catalogaría “conflicto” cuando haya violación del orden jurídico. Así, de los 271 conflictos reportados por la Defensoría del Pueblo, bajaron a cinco. Habría una fase de “tensión” y otra de “pre-conflicto”. Se buscará solucionar el problema sin una mesa de diálogo.

Adicionalmente, Fernández-Concha dijo algo muy importante: bajo ningún motivo habrá diálogo cuando haya violencia, violaciones al orden jurídico. Principal función del Gobierno nacional es imponer la ley y violentarla debe tener consecuencias, porque todos somos ciudadanos (y ciudadanas) con iguales derechos y deberes. Habría diálogo si no hay violencia y si la hubiese, no se descartaría decretar el Estado de Emergencia.

¿Por qué resalto estas declaraciones?. Desde la restauración de la democracia en 2001, ha habido un círculo vicioso: conflicto violento con intereses políticos y económicos camuflados tras una demanda social. De inmediato, mesa de diálogo, acta de compromiso e impunidad por haber violado la ley. Entonces, surge otro conflicto, con la misma dinámica de nunca acabar.

Jamás creí el cuento de la Defensoría del Pueblo y esos políticos, periodistas e intelectuales “rojos” y “rojimios” sobre los doscientos o trecientos “conflictos sociales” en el país. Según ellos, el Perú es el país más conflictivo del planeta y es un milagro que no nos acuchillemos entre nosotros o no haya degüellos en los árboles. Absurdo.

Diálogo sí, pero nunca para consumar la violación a la ley. Un acta de compromiso no debe otorgar impunidad para delitos contra la libertad de tránsito, la propiedad pública o privada, la vida o la seguridad personal. Por supuesto, ya hay voces críticas o deslegitimadoras contra el Gobierno nacional por este nuevo enfoque de quienes, por política o puro egoísmo, quieren que nada cambie.

La ciudadanía respetuosa de la ley confía no sea así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario