Noviembre 1992 / noviembre 2020

Memoria Nacional

Artículos COVID-19 (2022)

Artículos COVID-19 (2021)

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores

Interinato 2025-2026

Artículos 2025

Artículos 2024

Artículos 2023

La caída de Pedro Castillo

Artículos 2022

Así nació el Perú (ESPECIAL)

El comunismo en el poder

Artículos 2021

La caída de Martín Vizcarra

Artículos 2020

Artículos 2019

Artículos 2018

19 de julio de 1977: paro nacional ("ESPECIAL")

Se cumplen cuarenta años del paro nacional de 1977 y conviene recordarlo.

El paro fue convocado por el “Comité Unitario de Lucha” (CUL), conformado por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y otros sindicatos como la Federación Gráfica del Perú, la Federación de Trabajadores de Luz y Fuerza, la Central de Trabajadores de la Revolución Peruana (CTRP) y la Confederación Campesina del Perú. Como el Estado poseía y controlaba la televisión, la radio y la gran prensa escrita, el paro fue convocado con panfletos y afiches. Hasta hoy es considerada la mayor huelga general en la historia reciente del Perú y la izquierda radical la recuerda orgullosa, pero hay muchos mitos al respecto.

Primero, no toda la izquierda radical apoyó el paro. Los convocantes eran los “rojos” y “rojimios” simpatizantes o comprometidos con la dictadura del general Juan Velasco Alvarado, quienes resintieron el cambio en 1975 por la “dictablanda” del general Francisco Morales Bermúdez y la paralización de las nacionalizaciones y la reforma agraria. El Partido Comunista pro-soviético y los velasquistas del Partido Socialista Revolucionario (PSR), por ejemplo. Al contrario, los maoístas de Patria Roja y los trotskistas no lo hicieron. Creían que no contribuía a crear las condiciones objetivas y subjetivas para iniciar la “lucha armada”.

Segundo, no fue un paro por la democracia o prontas elecciones. Las demandas del CUL eran gremiales: aumento salarial, estabilidad laboral, etc. Un año antes se había desmantelado el monopolio pesquero del conglomerado estatal PESCAPERU y muchos obreros sindicalizados en el Estado y diversos sectores económicos temían despidos. Ese mismo mes el ministro de Economía y Finanzas, Ramón Barua Alzamora, había decretado una nueva subida de precios y congelamiento de salarios para reducir el déficit fiscal y controlar la inflación. El paro tampoco originó la salida electoral, porque con el APRA y el Partido Popular Cristiano ya se había “pactado” la Asamblea Constituyente. Acción Popular se auto-excluyó. El paro sólo aceleró la transición democrática que Morales Bermúdez buscaba cuando se impuso a los militares velasquistas en 1976.

Por último, tampoco el paro fue tan masivo como se cree. En Piura, Trujillo, Chiclayo o Ica fue parcial. En Lima y Arequipa se sintió, pero no fue contundente. En Ayacucho, Cusco o Puno fue total. En ciudades como Iquitos, Puerto Maldonado o Tacna no se percibió. Hubo marchas, bloqueo de calles y avenidas y enfrentamientos con la Guardia Civil. También hubo detenidos por la Policía de Investigaciones. Los regímenes de excepción y los toques de queda que se decretaban desde 1976 sólo continuaron.

El paro nacional de 1977 fue trabajo de movilización popular de minorías muy activas e ideologizadas en medio de una crisis económica con fallidos planes de ajuste y mucho malestar social por nueve años de espadón militar. Por eso no pudo ser repetido en 2004, bajo un contexto político, económico y social muy diferente. Fue un suceso sin parangón y, tal vez, sin repetición.

No hay comentarios:

Publicar un comentario