Al día siguiente de la gran marcha del 15 de octubre, sintonicé la señal de televisión del impopular e “ilegítimo” Congreso.
Ya se sabía del manifestante fallecido (después conocimos que fue asesinado por un policía) y otro, hospitalizado y en coma inducido. Había sesión plenaria de la Cámara “espuria”, que presidía el ex ministro del Interior y congresista Fernando Rospigliosi. Había fijado un minuto de intervención para cada congresista.
A congresistas como Susel Paredes, Ruth Luque, Flor Pablo o Jaime Quito, quien hablaron sobre la manifestación multitudinaria del día anterior en Lima y otras grandes ciudades del país y exigían la renuncia del “porno-filo” Presidente de la República, Rospigliosi les cortaba el uso de los micrófonos antes del minuto. Sin embargo, a sus colegas “de derecha”, más algunos congresistas “rojos” con juego político propio, que daban discursos delirantes y hasta estrambóticos en “defensa” de la estabilidad política, la Policía Nacional, las inversiones y demás sandeces, Rospigliosi les concedía hasta cuatro minutos de intervención.
Exceptuando periodistas que cubren fuente política y alguna que otra persona, nadie ve ni escucha la palabrería vacía y sin sentido de los futuros aspirantes a senadurías o diputaciones. ¿Para qué callar a las voces contrarias?. De igual modo, en su programa de televisión, el periodista de farándula Rodrigo González, a quien podríamos calificar “de derecha”, arremetió contra los actores Mónica Sánchez, Lucho Cáceres, Tatiana Astengo o Ebelín Ortiz, quienes habían participado en la marcha del día anterior. El conocido “Peluchín” acusó a todos ellos de pertenecer a “una izquierda que roba y sigue robando”, además de reprocharles haber apoyado a la ex alcaldesa de Lima, Susana Villarán, en la campaña del NO para la consulta popular de revocatoria en 2013. ¿Para qué?, ¿no han transcurrido doce años y el contexto político y social actual no es totalmente distinto?.
¿A quiénes les hablan los sectores “de derecha”?, ¿a quiénes les hablan los diarios Expreso y La Razón o la televisora privada Willax?, ¿a quiénes les hablan, por ejemplo, el periodista Diego Acuña, el médico veterinario devenido en filósofo Miklós Lukács o la publicista Vanya Thais a través de su canal en la red social YouTube?.
Díganme. ¿A los gremios empresariales?. Los grandes empresarios transferirán sus divisas fuera del país. Incluso ya hay salida de capitales, aunque no como en 2021. ¿A los militares?. De acuerdo al psicólogo Juan Carlos Tafur, el alto mando militar acaricia la idea de un golpe de estado y un Presidente de la República designado por las Fuerzas Armadas. ¿A esas personas que deben tener la mente podrida y el alma envenenada de tanto discurso anti-izquierdista que ha servido para todo, pero cuyo hastío será mayor a medida que se acerquen las elecciones generales?
¿A la gran
mayoría de la ciudadanía que, según todas las encuestas de opinión, aborrece a
los políticos y asestará una monumental paliza electoral a los sectores “de
derecha” en las ánforas el próximo año?. ¿A quiénes entonces?.
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