Derecha basura

 

Causó revuelo en los ambientes de la farándula local el matrimonio civil entre la modelo y empresaria Alejandra Baigorria y su prometido, el ex futbolista Said Palao.

 

A quienes les fascine la “crónica rosa” hallarán fotografías, imágenes y reseñas sobre la boda en los medios de comunicación. La ceremonia fue realizada en el Palacio Metropolitano, ubicado en el Centro de Lima. Quien ofició la ceremonia fue -¡cómo no!- el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, conspicuo representante político de los sectores “de derecha”, quien hace rato está en campaña para las elecciones generales del siguiente año.

 

La crítica más dura a López Aliaga en las redes sociales no fue por haber oficiado la ceremonia matrimonial sino por haber ordenado el cierre de toda la Plaza Mayor a los transeúntes para que los invitados de la pareja, bien ataviados ante aquella ocasión, transiten hacia el Palacio Metropolitano sin ser “molestados”. ¿Quién es esta pareja para tener semejante priivilegio?. Alejandra es hija del empresario y ex corredor automovilístico Sergio Baigorria, quien es Alcalde de Chaclacayo, un distrito campestre al este de la ciudad de Lima. Baigorria padre se convirtió en burgomaestre con los colores partidarios de López Aliaga.

 

Llama la atención, sin embargo, el silencio cómplice de los sectores “de derecha”. Si fuese otro político, uno “de izquierda”, quien como Alcalde de Lima hubiese ordenado el cierre de la Plaza Mayor para una celebración privada, los sectores “de derecha” hubieran saltado hasta el techo y se hubieran rasgado las vestiduras denunciando “privilegios”. Como López Aliaga es un conocido anti-izquierdista furibundo, ni una palabra.

 

Hay una enseñanza que en los sectores “de derecha”, ignorantes y matonescos como ellos solos, no comprenden: deben distinguirse de sus adversarios o enemigos haciendo todo lo contrario que éstos. Si tus adversarios o enemigos son propensos a las “asesorías” y “consultorías” en la administración pública para cobrar dinero público, debes ser todo lo contrario, no hacer lo mismo. Díganselo -por ejemplo- al Alcalde de La Molina, otro hombre de López Aliaga, quien dio trabajo como asesor o consultor en el gobierno local al ex regidor metropolitano Ángel Delgado (quien fue “rojo” en la década de 1980) o la ex procuradora anticorrupción Katherine Ampuero, dos personajes con discurso anti-izquierdista.

 

Es sentido común. Si tus adversarios o enemigos mienten, no puedes mentir también. Si tus adversarios o enemigos apelan al insulto y la agresión, no puedes apelar al insulto y la agresión también. Si tus adversarios o enemigos violan la ley, no puedes violar la ley también. Si lo haces, perdiste la decencia y el respeto. Bajaste al nivel de quienes rechazas. Eso no es ser una “derecha valiente”, como expresaron -absurdamente- personajes como el congresista Alejandro Muñante o el inefable abogado Aldo Mariátegui.

 

Para quien escribe, unos sectores “de derecha” que no defienden las libertades civiles, la igualdad ante la ley y el sometimiento de las instituciones a las normas vigentes son “basura”.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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