Guerra equivocada ("ESPECIAL")

 

Hechos insólitos en el Congreso.

Por ajustada votación, la Cámara rechazó inicialmente el proyecto de resolución legislativa enviado por el Gobierno nacional para autorizar la celebración de la 52° Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Lima, porque durante la reunión de las delegaciones se instalarían “baños neutros”. Mejor dicho, baños unisex o sin definición de género. Esa votación fue un logro político de la oposición "de derecha", aunque no toda votó en contra.

Días antes, con mayor votación, la Cámara aprobó por insistencia la ley que recompone el directorio de la SUNEDU, el ente administrativo burocrático y más arbitrario de lo que parece, que supervisa las universidades e institutos de educación superior. Fue otro logro de la oposición “de derecha”, aunque no toda votó a favor. En ambos casos, hubo respaldo de facciones de izquierda radical, pero por intereses políticos. Sin embargo, la euforia de los congresistas “de derecha” era inocultable, porque creen estar luchando una “guerra cultural”.

¿Qué?. Una semana antes estuvo en Lima el escritor argentino Agustín Laje. Visitó el Perú, porque estaría preocupado por la nueva “ola izquierdista” en América Latina: Luis Arce en Bolivia, Xiomara Castro en Honduras, Gabriel Boric en Chile, Gustavo Petro en Colombia y, probablemente, Luiz Inacio Lula Da Silva en Brasil más Andrés Manuel López Obrador en México y Alberto Fernández en Argentina. Laje cree que esa “ola izquierdista”, en la cual incluye al Perú por el “hombre sin sombrero” que ocupa la Presidencia de la República, es por la “izquierdización” de sus sociedades. En pocas palabras, porque sectores “de izquierda” han alcanzado la “hegemonía ideológica”, parafraseando al teórico marxista italiano Antonio Gramsci, a quien los soviéticos rechazaron en su época (la década de 1920) por alejarse de la ortodoxia comunista.

Por eso Laje y muchas personas “de derecha” hablan tanto de la “guerra cultural”: hay que combatir esas ideas izquierdistas que se habrían vuelto moneda corriente y regresar a los valores y principios tradicionales. ¿Cuáles serían esas ideas?. Todas las corrientes postmodernas del neo-marxismo: feminismo, ecologismo, animalismo, multiculturalismo, movimiento LGTBIQ+ y otras que no recuerdo ahora. En el Perú esas ideas las ha representado la ex congresista Verónika Mendoza, comunista afrancesada, y las encarnan “progres” y “rojimios”.

¿Esas ideas son “moneda corriente” en el Perú?, ¿el Perú se ha “izquierdizado”?. Para nada. En las últimas elecciones generales, Mendoza y los candidatos afines no representaron más del quince por ciento del electorado. La (discutible) victoria electoral del “hombre sin sombrero” cuando vestía sombrero poco o nada tiene que ver con “izquierdización”. Mucho de su voto fue por rechazo a la candidata rival en el balotaje o por simpatía no-ideológica hacia él. De todos los países latinoamericanos que Laje y gente que piensa como él creen se “izquierdizaron”, el Perú es el más “derechista”. Tampoco es un país que guste mucho de las “modas extranjeras”.

Personalmente, los sectores “de derecha” se oyen ridículos cuando pregonan una guerra cultural contra los enemigos equivocados. En el Perú de hoy los enemigos no son quienes tienen ideas neo-marxistas poco populares sino quienes pregonan el viejo -y atractivo- discurso de “lucha de clases”, que siempre, siempre conlleva un conato de “guerra civil revolucionaria”.

Espero no sea tarde para que los sectores “de derecha” se percaten que libran una guerra equivocada.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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