Cuidado con Bolivia

 

Causó revuelo la noticia sobre el nombramiento de la nueva consulesa boliviana en Puno.

La designada es una indígena, activista política, ex concejal y ex diputada llamada Lidia Patty (así se llama), quien en Bolivia fue conocida por su cerrada defensa de Evo Morales, el narco-autócrata que detentó el poder allá hasta su caída en 2019. Esta mujer fue la principal autora de las denuncias penales contra la ex presidenta Jeanine Añez y el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, por los sucesos de 2019, denominados casos penales “Golpe I” y “Golpe II”. En Bolivia es conocida como una mujer extremista, agresiva y provocadora.

El nombramiento no cayó bien en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Lima pidió a La Paz que retire a la mujer. Especialmente, cuando Lidia Patty confiesa que ingresó al Perú y ejerce como consulesa sin haber recibido aún la aceptación de Torre Tagle. Posiblemente, el gobierno de Luis Arce en Bolivia cambie de parecer y remueva a Lidia Patty como consulesa en Puno.

Opinión pública y grandes medios de comunicación creen que Lidia Patty está al servicio de Morales y su oscuro proyecto político transnacional “RUNASUR”, mediante el cual sueña con desmembrar Perú y Chile consiguiendo la anhelada salida soberana al mar para Bolivia. También creen que ella vino para labores de agitación política con la izquierda radical en Puno, que insiste en reanudar las violentas protestas callejeras de inicios de este año contra la Presidenta de la República y su Gobierno. No les falta algo de razón.

Sin embargo, consideremos otros factores. Según los diputados opositores Alberto Astorga, José Manuel Ormachea y Luciana Campero, en Bolivia, Lidia Patty fue de la línea “evista” (estuvo con Evo Morales), pero ahora es “arcista”: está con Arce. La anterior consulesa boliviana en Puno fue la socióloga Felipa Huanca, quien sí era “evista” y participó políticamente durante las violentas protestas de enero y febrero. En el Perú se suele ignorar que en Bolivia existe una abierta y descarnada pugna política por el poder entre Morales y su ex delfín, Arce.

Consideremos un factor más: Arce no ha aceptado la caída del incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo el 07 de diciembre del año pasado y la correspondiente sucesión constitucional. Rehúsa reconocer a la Presidenta de la República y su Gobierno. Si Lidia Patty fue nombrada por Arce como consulesa boliviana en Puno, entonces no es sólo Morales quien tiene pretensiones sobre el Perú, también Arce. ¿Cuáles son las pretensiones de Arce sobre el Perú?. No sabemos. En aquella sórdida pugna entre Arce y Morales, para ambos personajes siniestros, el Perú no es más que otra pieza en el ajedrez por el poder en Bolivia.

Con Arce o Morales en el poder, Bolivia no es un país amigo del Perú. A diferencia de lo que creen, por ejemplo, en sectores “de derecha”, acá no interesan Cuba, Venezuela o Nicaragua. Tampoco México o Colombia. Ni siquiera Chile. Bolivia sí, porque es el único país con intereses geopolíticos en el Perú.

Por tanto, cuidado con Bolivia.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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