La vinotinto no se mancha

 

En Venezuela, el sábado 17 de agosto, la ex diputada y lideresa opositora María Corina Machado convocó una protesta mundial contra el reciente fraude electoral perpetrado por la dictadura de Nicolás Maduro.

A tres semanas del zarpazo comicial, Maduro está cada vez más aislado en el mundo. En Caracas, la manifestación pública fue multitudinaria. También hubo protestas en otras ciudades venezolanas. Sin embargo, sorprendió el alcance mundial de las manifestaciones. Se calcula que hubo manifestaciones en trescientas ciudades de distintos países alrededor del planeta: desde Australia y Nueva Zelanda pasando por Japón, Corea del Sur, China, Tailandia, Malasia e India hasta Turquía y Egipto. 

Fue en Europa donde hubo las mayores manifestaciones: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Holanda, Dinamarca, Suiza, Italia, Portugal, Letonia, etc. En el viejo continente, las mayores concentraciones fueron en España, donde están exiliados muchos políticos opositores. Especialmente, Madrid, donde miles de venezolanos se congregaron en la emblemática Puerta del Sol. La gran estrella de la manifestación fue la presidente autonómica madrileña Isabel Díaz Ayuso, quien siempre defiende la libertad dentro y fuera de su país.

En América Latina, hubo protestas en casi todas las ciudades capitales de diferentes países. Perú no fue la excepción. En Lima, miles de venezolanos con pancartas, banderas venezolanas o atuendos con los colores oro, rojo y azul se congregaron en la Plaza Manco Cápac. No podían faltar políticos peruanos que siempre apoyaron a la oposición democrática, como Jorge del Castillo. No obstante, no apruebo que ciertos políticos “de derecha”, quienes no creen en la libertad y la democracia, se suban a la causa venezolana para sus objetivos políticos.

¿Cómo pueden esos políticos, que aún sienten nostalgia por la dictadura de Alberto Fujimori en la década de 1990 y reniegan de la democracia restaurada en 2001, abogar por una transición hacia la democracia en Venezuela?, ¿cómo pueden decir que “enfrentaron al comunismo” cuando vivieron dieciséis meses, hasta el 07 de diciembre de 2022, muertos de miedo con el incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo?, ¿cómo pueden condenar que la Asamblea Nacional, dominada por Maduro y el siniestro Diosdado Cabello, viole la Constitución de 1999 cuando acá el Congreso está fuera de la Constitución de 1993 y la viola sistemáticamente?.

Peor aún: ¿cómo esos políticos “de derecha”, quienes condenan que Maduro censure las redes sociales acusándolas de “fascistas”, aquí son capaces de culparlas por la impopularidad de la cual gozan?, ¿cómo en Perú pueden alentar el proyecto de ley para “controlar” organizaciones no gubernamentales (ONG) cuando la Asamblea Nacional, por iniciativa de Cabello, ha aprobado una norma similar para perseguir opositores?.

Por favor, quienes creemos en la libertad y la democracia estamos con la causa venezolana por principios, convicción y convencimiento, no por intereses. Nuestros hermanos venezolanos no merecen mancharse con nuestras suciedades.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores