Tienen miedo, mucho miedo

 

Los zoólogos suelen afirmar que cuando un animal salvaje está herido tiene a reaccionar con mayor fiereza. Así están los sectores “de derecha”: heridos, porque sí son conscientes de la impopularidad que gozan y el masivo repudio colectivo que generan. El hecho de apoyar al “porno-filo” Presidente de la República dice mucho.

Se volvió viral en las redes sociales fragmentos de la confrontación entre el abogado Diego Pomareda y la congresista Patricia Chirinos en el programa de TV que conduce el periodista Humberto “Beto” Ortiz. Pomareda es un joven catedrático universitario, quien fue cercano al Partido Morado y asesor de los ex congresistas Alberto de Belaunde y Zenaida Solís. En 2022 participó en algunas marchas que convocó el abogado Lucas Ghersi, hijo del ex diputado Enrique Ghersi, contra el incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo.

Pomareda quería debatir con Chirinos (quien aún no sabría si quiere postular a la reelección como senadora o diputada), pero ella se burló de él, lo humilló e intentó descalificarlo. En ningún momento, él perdió la compostura. En contraste, Chirinos trató de ocultar su incomodidad y hasta nerviosismo tras risas impostadas, actitudes malcriadas y aire de petulancia. Ella, simplemente, no soportó que Pomareda la confronte con la realidad: nueve de cada diez peruanos aborrece a los parlamentarios como Chirinos, según las encuestas de opinión.

De igual modo, públicamente, Fernando Rospigliosi, quien está presidiendo interinamente el putrefacto Congreso tildo de “terrorista” al joven músico asesinado por un policía en la marcha del 15 de octubre ocurrida, en el Centro de Lima. Rospigliosi distorsionó el apodo del occiso y lo tildo de “terruco”. Cuando los reporteros ante quienes Rospigliosi le corrigieron, él rehusó corregir y se reafirmó. En la paranoica mente de Rospigliosi, cualquiera que no esté con los sectores “de derecha” o no alabe a la Policía Nacional es un “terruco”.

En conferencia de prensa, el padre del joven muerto, militar retirado quien había combatido el terrorismo comunista de Sendero Luminoso, exigió a Rospigliosi que pruebe sus acusaciones o lo enjuiciará por difamación. Más voces “de derecha” respaldaron a Rospigliosi, pero ante evidencias contrarias todos ellos responden señalando “terroristas” (lo cual es una inaceptable trivialización de la violencia terrorista en las décadas de 1980 y 1990) o con un desgastado discurso anti-izquierdista.

Cuando ese animal salvaje esté moribundo, será más peligroso que ahora. Después de la inevitable paliza electoral el próximo año, muchos personajes “de derecha” estarán avergonzados, posarán de “buenitos” o querrán pasar desapercibidos.

Nota aparte: el politizado Tribunal Constitucional acabó con el caso penal “Cocteles” y fueron pocas voces quienes lo advertimos hace años. Los responsables son esos fiscales especiales ineptos. Ahora, ¿quién resarcirá a las víctimas de la persecución judicial?. Peor incluso, ¿quién explicará a la ciudadanía que los supuestos delincuentes nunca cometieron delito?.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores