¡Que se vayan! ("ESPECIAL")

 

Noche del sábado 15 de marzo. El bus privado donde viajaba la orquesta musical Armonía 10 fue interceptado por sicarios, quienes dispararon a matar.

El hecho ocurrió en el distrito limeño de San Juan de Lurigancho cuando la orquesta se dirigía hacia un concierto. Uno de los vocalistas, Paul Flores, falleció. La orquesta había sufrido amenazas de extorsión y un intento de represalia por negarse a pagar.

Extorsión y sicariato se han vuelto los delitos más frecuentes de la criminalidad organizada. En Chiclayo fue lanzada una bomba lacrimógena dentro de una discoteca donde cantaba la orquesta musical Caribeños de Guadalupe. Días antes las asociaciones de centros educativos privados denunciaron que más trescientos colegios privados en todo el país sufren extorsiones. Ocurre también con mercados de abastos, bodegas de abarrotes, salas de peluquería o barbería, etc.

Otras orquestas musicales como Hermanos Yaipén, Grupo 5, Corazón Serrano y Aguamarina y cantantes como Daniela Darcourt, quienes no son ajenos a las amenazas de extorsión y sicariato, dijeron “¡Basta!” y pidieron públicamente al Gobierno nacional y el Congreso acciones contra la criminalidad organizada. Muchos usuarios apuntaron en las redes sociales contra el Ministro del Interior, un abogado “sucio” e incompetente. El cínico Presidente del Consejo de Ministros lamentó la muerte de Flores, anunció que se decretará (otra vez) Estado de Emergencia en Lima y Callao movilizando a las Fuerzas Armadas, pero se quedaría el Ministro del Interior. Posteriormente, la Presidenta de la República, quien tiene una debilidad por su Ministro del Interior, volvió a renovarle su confianza y descartó removerlo.

En el putrefacto Congreso, la congresista Susel Paredes presentó en enero una moción de censura contra el Ministro del Interior. Necesitaba 33 firmas y faltaba una. Finalmente, la consiguió y la moción será debatida en la Cámara “espuria”. El Ministro del Interior, con su rostro de cemento armado, dijo en su televisora privada favorita que irá al Congreso a “exponer sus logros”.

Tan pronto se conoció la noticia sobre la trágica muerte de Flores, los sectores “de derecha” en el hediondo Congreso publicaron sendos comunicados pidiendo la renuncia del Ministro del Interior (poquísimos congresistas se sumaron a la moción de censura de Paredes), además de más regímenes de excepción, reorganización del Ministerio Público y el Poder Judicial, la aplicación de la pena de muerte y el retiro del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Conforme transcurrieron las horas, empezaron los matices: el “sucio” Ministro del Interior ya no sería “tan responsable” sino también fiscales y jueces quienes “sueltan criminales”.

Las facciones de izquierda radical en el cloacal Congreso no tienen compromisos políticos ni simpatías ideológicas con el Ministro del Interior, pero los sectores “de derecha” están demasiado ligados a éste (les gusta) y dudo muchísimo que voten en la Cámara para censurarlo.

Según el periodista Nicolás Lucar, el Ministro del Interior estaría viajando a El Salvador para “copiar” los métodos de seguridad del sátrapa Nayib Bukele (de paso, fotografiarse con él), pero la paciencia ciudadana se está terminando lentamente. El Alcalde de San Juan de Lurigancho ha pedido públicamente el adelanto de las elecciones generales del próximo año. Como no es materialmente posible el adelanto electoral, ese pedido puede convertirse en un clamor popular para que la Presidenta de la República renuncie.

Creo que el tiempo se nos está agotando.

 

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