El “hombre sin sombrero” que ocupa la Presidencia de la República y su incompetente, corrupto e ideologizado Gobierno están pisando el acelerador al autoritarismo.
Ya el servil Ministro de Justicia y Derechos Humanos envió al Congreso el proyecto de ley para modificar el Código Penal de 1991 e introducir el delito de “difusión ilegal de información fiscal”. El Gobierno nacional no quiere que sepamos sobre casos de corrupción administrativa que el Ministerio Pública investiga. Aunque la filtración de información desde fiscalías y juzgados hacia los medios de comunicación no está regulada legalmente, esta iniciativa legislativa que crea una nueva tipificación delictiva es contraria a la libertad de información. Por fortuna, la gran mayoría de congresistas se ha pronunciado en contra. No será aprobado.
De otro lado, el Gobierno nacional se ha mofado del secuestro que padecieron un periodista y un camarógrafo de una televisora privada en Cajamarca a manos de rondas campesinas aliadas del “hombre sin sombrero”. Ambos investigaban la última denuncia por corrupción administrativa que involucra a la cuñada del "hombre sin sombrero" y su mujer, la Primera Dama de la Nación. Todos los ministros han minimizado o relativizado el suceso y hasta han defendido a los ronderos. El Presidente del Consejo de Ministros, ese viejito “hitleriano”, no sólo ha defendido a los ronderos sino se dio el lujo de “insultar” a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Al día siguiente del secuestro, desde Cajamarca, el “hombre sin sombrero” firmó un decreto supremo para “democratizar” la Derrama Magisterial. Mejor dicho, el Gobierno nacional “metería cuchillo” a la entidad financiera y previsional de los maestros para desplazar a los maoístas de Patria Roja y favorecer a los amigos del “hombre sin sombrero”, el Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (MOVADEF), heredero ideológico de los terroristas de Sendero Luminoso en las décadas de 1980 y 1990. El mayoritario sindicato magisterial de los maoístas interpondría acción de amparo ante el Poder Judicial y convocaría protestas callejeras.
Como dije antes, a medida que el “hombre sin sombrero” y su Gobierno se vuelvan más y más débiles políticamente se volverán más y más autoritarios. Hay quienes en los sectores “de derecha” están asustados, otra vez, pero vale una aclaración: no es igual una “tentación autoritaria” que una “reacción autoritaria”. El “hombre sin sombrero” no se está volviendo autoritario, porque goce de una altísima popularidad que fortalezca políticamente su Gobierno (aún no hay mecanismos de control social o represión) y le tiente concentrar más y más poder hasta centralizarlo derribando la democracia, las instituciones y el imperio de la ley. Así nacería la dictadura.
No, el “hombre sin sombrero” se vuelve autoritario, porque quiere compensar su debilidad política e impopularidad galopante con mayor autoritarismo. Sin embargo, la “mano dura” sólo profundiza la debilidad y el desprestigio. Por lo cual necesita más demostraciones autoritarias. Tanto o temprano, el autoritarismo provocará la caída o no podrá evitarla.
¿No me creen?. A raíz del “insulto” por el Presidente del Consejo de Ministros y pese a que son constitucionalmente no-deliberantes, las Fuerzas Armadas emitieron un “pronunciamiento” (el segundo en menos de un año), donde rechazaron aquel agravio y, además, se auto-calificaron como “instituciones tutelares de la nación”, una anticuada frase castrense que no se oía desde antes del retorno a la democracia en 2001.
Veremos qué sucederá.
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