Desinteresadamente, con Venezuela

 

Los últimos sucesos políticos en Venezuela continúan repercutiendo en Perú.

Gracias al diario El Comercio, supimos que la dictadura de Nicolás Maduro pagó el viaje de cuatro congresistas “rojos” para que sean “veedores” de los comicios presidenciales recientes en Venezuela. Para ellos todo fue “transparente” y “limpio”. ¡Cómo denunciarían el roñoso fraude perpetrado por la dictadura!. Para estos “veedores”, las denuncias de la oposición sobre miles de actas escrutadas que prueban la victoria del ex diplomático Edmundo González Urrutia, candidato ungido por la ex diputada y lideresa opositora María Corina Machado, son propaganda “fascista” e “imperialista”. Mientras tanto, Maduro vociferó públicamente que los Estados Unidos metieron agitadores entrenados en Perú y Chile.

En Perú hay personajes que, si bien han condenado el fraude electoral en Venezuela y la represión desatada por Maduro, pretenden aprovecharse de esos eventos para justificar sus propias argumentaciones políticas sobre la realidad peruana. Me refiero a los abogados Rosa María Palacios y Aldo Mariátegui.

Aunque Palacios condena el fraude electoral de Maduro, equipara la brutal represión militar y policial de la dictadura (sin contar sus fuerzas de choque) contra los manifestantes pacíficos que rechazan el zarpazo a las ánforas y defienden la Constitución de 1999 con las violentas protestas ocurridas aquí tras la caída del incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo el 07 de diciembre de 2022. No hay comparación. Los manifestantes en Venezuela no están bloqueando carreteras, destruyendo propiedad pública o privada (más allá del derribo de cinco feas estatuas del fallecido teniente coronel Hugo Chávez), alentando saqueos (siempre habrá oportunistas), enfrentándose a policías y militares ni pretendiendo asaltar los aeropuertos. En Perú hubo “conatos de revuelta” y “focos insurreccionales” para que caiga la Presidenta de la República, se cierre el Congreso, se derogue la Constitución de 1993 y se inicie un proceso constituyente.

La dama que se jacta de haber bloqueado más de noventa y tres mil usuarios en la red social X (otrora Twitter) falsea la verdad hasta hacerla irreconocible.

Por su parte, Mariátegui también ha condenado el fraude de Maduro, pero ante la bestial represión en Venezuela alega que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos está “muda”, que no podemos creer en ésta. Ya sabemos que “Alditus” (me gusta llamarlo así) es enemigo confeso del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, pero obvia decir que Venezuela se salió de éste en 2012. ¿Ignoracia?. Lo dudo. ¿Por qué Mariátegui faltaría a la verdad?, ¿será, porque él es uno de quienes en la opinión pública que aboga para que Perú también abandone el Sistema Interamericano de Derechos Humanos con la excusa que está sesgado “a la izquierda”?.

Quienes somos, genuinamente, demócratas y creemos en la libertad apoyamos al pueblo de Venezuela por ideales o principios, sin importar nuestras simpatías políticas en Perú. De lo contrario, seremos “falsos”.

 

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