Amenaza dictatorial

 

Hace varias semanas el psicólogo Juan Carlos Tafur, director del portal web de opinión política sudaca.pe lanzó una advertencia muy comentada a través de la red social Tik Tok.

Tafur dijo que una parte del alto mando de las Fuerzas Armadas, alineadas ideológicamente con los sectores “de derecha”, acariciaba la idea de un “golpe de estado”: exigir la renuncia del “porno-filo” Presidente de la República y sustituirlo por Fernando Rospigliosi, quien preside interinamente el putrefacto Congreso. A su vez, el mismo Congreso sería cerrado (para ganar apoyo popular) y las venideras elecciones generales serían “suspendidas”. Esa intervención militar sería justificada por la inestabilidad política, la criminalidad organizada (no disminuye) y la inminencia de una “victoria roja” en los próximos comicios.

Cuando reporteros preguntaron a Rospigliosi, por supuesto, lo negó. Quizá la advertencia de Tafur “desactivó” la amenaza. No obstante, un hecho reciente ha sido preocupante: un video de Rospigliosi, difundido a través de las redes sociales del Congreso, donde él apareció flanqueado por dos jefes policiales. Rospigliosi amenazó con la represión a quienes protesten “violentamente” en las calles del Centro de Lima y dijo estar “coordinando” acciones con la Policía Nacional contra los “violentistas”.

Rospigliosi es Rospigliosi, pero llamó la atención que él usurpe funciones ejecutivas y pase por sobre el Ministro del Interior y, especialmente, Su Excelencia. ¿Por qué quien preside la Cámara debe dar “mensajes a la nación” como si él gobernase o fuese a gobernar?. Hasta podría decir que Rospigliosi está en un “plan sucesorio”. Entonces recordé la advertencia de Tafur.

La Constitución de 1993 es explicita: quien presida la Cámara es el último en la línea sucesoria presidencial. Si el “porno-filo” Presidente de la República renunciase, el putrefacto Congreso debiera escoger un nuevo titular para que asumiera la Presidencia de la República. Es el antecedente ocurrido en 2020. Acá no hablo de personas sino de instituciones y el imperio de la ley. En su condición actual, Rospigliosi no podría asumir la Presidencia de la República. Esa sucesión NO sería constitucional.

¿Podría materializarse el “golpe de estado” que advirtió Tafur?. Quien escribe visualiza un escenario político aterrador. Si en marzo, faltando pocas semanas para los comicios, los sectores “de derecha” son conscientes que serán barridos en las ánforas y ven el triunfo amenazador de un candidato presidencial “rojo”, so pretexto de la extorsión y el sicariato desbordados (no podemos descartar asesinatos o intentos de asesinato contra candidatos a senadurías o diputaciones durante la campaña electoral), “se cargarían” al “chiqui-viejo” del Palacio del Gobierno y lo reemplazarían con Rospigliosi, aprobarían la “suspensión” de las elecciones y, quizá, la prórroga de los mandatos. De facto, la Constitución de 1993 quedaría abrogada y se instalaría una dictadura. Con apoyo militar-policial, obvio. La caja de Pandora quedaría abierta.

Dios quiera no sea así.  Estemos atentos.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores