Los sectores “de derecha” peruanos están muertos de miedo y, creo, no exagerar.
No conocía a Berit Knudsen. Es una columnista del portal web de opinión política El Montonero, que dirige el escritor Víctor Andrés Ponce. Peruana de ascendencia danesa, se presenta como “analista internacional”. Es una mujer “de derecha”, con ciertas convicciones liberales. Por ejemplo, es crítica de Nayib Bukele, el dictador de El Salvador.
Tras los últimos acontecimientos en Perú, la politóloga venezolana Maibort Petit dedicó un episodio de su podcast al respecto. Petit es conocida por sus investigaciones periodísticas sobre las violaciones a los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura de Nicolás Maduro, además de haber denunciado los vínculos de Maduro y la Revolución Bolivariana con el narcotráfico. Para hablar sobre Perú, Petit entrevistó a Knudsen.
Knudsen justificó la caída del gobierno de Dina Boluarte. Sin embargo, después defendió la sucesión constitucional de 2025 y la juramentación del nuevo Presidente de la República que debe liderar el interinato. Cuando Petit preguntó por los cuestionamientos éticos y hasta morales contra el mandatario (incluido una denuncia por violación sexual a una mujer, sospechosamente, archivada en fiscalía), Knudsen los minimizó y, por el contrario, “alertó” que los sectores “de izquierda” pretenden repetir los sucesos de noviembre de 2020 y poner alguien afín ideológicamente para presidir el interinato y después haya una victoria electoral “roja”. Ninguna crítica a esos sectores “de derecha” que han permitido a un individuo tan vergonzoso jurar la Presidencia de la República.
El miedo de los sectores “de derecha” a la repetición de los sucesos de noviembre de 2020, el “bochinche callejero” en el Centro de Lima que “se cargó” el gobierno de Manuel Merino (costando la vida a dos jóvenes), está demasiado latente. En entrevista con el periodista Mario Ghibellini en la televisora privada Canal N, el abogado y ex diputado Enrique Ghersi dijo lo mismo que Knudsen y añadió que los sectores “de izquierda” ya están “buscando muertos” cuando, hasta este momento, no hay marchas ni protestas callejeras (por ahora las críticas están en los medios de comunicación y las redes sociales) contra Su Excelencia.
Personalmente, tengo dudas que el nuevo Presidente de la República pueda mantenerse en el interinato hasta julio de 2026. No obstante, las circunstancias actuales no son las mismas de noviembre de 2020: prácticamente, nadie quiere volver atrás, pero el sucesor constitucional pudo haber sido alguien de “mejor imagen”. ¿Acaso el país no merecía a alguien decente, sin importar su pensamiento político, para asumir la Presidencia de la República?. El enojo ciudadano es muy real y cada vez más palpable, por lo que Su Excelencia, quien parece enfeudado a los repudiados sectores “de derecha” que lo han llevado al poder, sería una “burla”.
Para citar palabras
del abogado Aldo Mariátegui (¡otro que también debe estar temeroso!) sobre la
sucesión constitucional de 2018: “Sereno moreno”.
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