No a la derecha antijudía ("ESPECIAL")

 

Definitivamente, el periodista Gustavo Gorriti es el personaje más rechazado en los sectores “de derecha”.

Gorriti es un personaje con luces y sombras. Le reconozco brillantez y también sinuosidad. Recientemente, el periodista Gino Román publicó en el diario Uno un reportaje de investigación donde afirma que Gorriti no es realmente hombre de prensa sino un “lobista” vinculado a empresarios israelíes en el rubro del comercio armamentístico. Román mencionó que la esposa de Gorriti posee costosísimas propiedades inmobiliarias y hasta la hija de Gorriti sería “testaferro” de su padre. El reportaje no muestra pruebas de las afirmaciones, contienen información desactualizada y no sigue una coherencia de los acontecimientos. Sin embargo, gente como el periodista Francisco de Piérola, el historiador José Ignacio Beteta y el médico veterinario que funge de filósofo Miklós Lukács, termocéfalos en los sectores “de derecha”, quedaron fascinados con el reportaje de Román y creen estar ante una “verdad revelada”.

Román no es el único que ha publicado reportajes contra Gorriti. También el periodista Augusto Thorndike. No obstante, los reportajes de Thorndike han tenido otro tenor.

Un dato llama la atención en el reportaje del diario Uno: Román ha afirmado públicamente que el reportaje sobre Gorriti proviene de una “fuente de información iraní”. Si no ha mentido, ¿quién sería ese informante?. Considerando que en Irán no existe periodismo independiente, ese informante debe pertenecer a la VEVAK, la agencia de inteligencia de la teocracia islámica iraní. Cabe recalcar que Irán es un enemigo mortal de los Estados Unidos e Israel.

Gorriti nació en 1948. Su padre, Gustavo Gorriti, hombre de ascendencia italiana, fue diputado del Partido Comunista moscovita en la década de 1940. Su madre fue Dora Ellenbogen, ciudadana rumana de origen judío, descendiente de la etnia jázara. En su juventud, Gorriti militó en la izquierda radical, como gran parte de su generación. Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, pero no acabó la carrera. Supongo que, en cierta medida, el odio proferido por los sectores “de derecha” proviene de esos nexos “rojos”, aunque Gorriti nunca ha sido conocido como un difusor de ideas marxistas. En la década de 1980, Gorriti se inició en el periodismo dentro de la revista Caretas, dirigida entonces por Enrique Zileri.

Gorriti es judío (no ha ocultado su judaísmo) y vivió varios años en Israel, a finales de la década de 1970. Quien escribe tiene muchas críticas a Gorriti, pero si considero "sospechoso" se le critique -y hasta insulte- “por ser judío”. Incluso en los sectores “de derecha” se insiste en presentar a Gorriti como una marioneta de Georges Soros, magnate y filántropo judío de origen húngaro, quien se ha convertido en la gran “bestia negra” de todas las nuevas derechas en el mundo, como a inicios del siglo XX lo fue el banquero judío de origen británico Lionel Rothschild.

¿Qué intento demostrar?. Ese odio hacia Gorriti no es gratuito. Está enmarcado en una corriente de pensamiento anti-judía y hasta antisemita, con la cual se han enganchado los sectores “de derecha” en Perú. Recuerdo que no pocos de ellos rehusaron condenar los atentados terroristas islamistas de 2023 en Israel. Si alguien “de derecha” en Perú es capaz de aplaudir que un periodista peruano recurra al informante de un país antisemita (a Irán no le interesa Gorriti sino Israel, los israelíes y los judíos en el mundo) para atacar a un connacional de origen judío, es vomitivo.

Sectores “de derecha” en Perú antijudíos o, peor, antisemitas es la gota que derramó el vaso para estar contra ellos por lo que me resta de vida.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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