Legitimidad de la nada ("ESPECIAL")

 

Ya la idiotez en los sectores “de derecha” es absurda.

Sin querer, vi un reportaje en uno de los programas dominicales nocturnos de la televisora privada Willax. El reportaje denunciaba que una periodista del portal web periodístico Wayka era adherente al Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (MOVADEF), heredero ideológico de los terroristas de Sendero Luminoso en las décadas de 1980 y 1990. Los periodistas de Wayka son “rojazos” hasta la medula, por lo que no me sorprendería esa revelación, aunque el portal lo niega. El MOVADEF aún no está proscrito. Si alguien simpatiza con éste o se quiere adherir, aún tiene garantizadas las libertades de opinión y asociación.

Todavía no entendía el propósito del reportaje cuando en la segunda parte se denunció que un ex senderista trabaja en el área de prensa del Instituto de Defensa Legal (IDL), una poderosa ONG izquierdista, muy influyente en el Ministerio Público, el Poder Judicial y la Junta Nacional de Justicia. Creo hay consenso que antiguos condenados por terrorismo que sean liberados no deben trabajar en el servicio civil ni postular a cargos de elección popular, pero en una empresa o una ONG depende de quién le contrate si desea hacerlo. Tarde o temprano, la excarcelación es inevitable (las condenas terminan) y depende de la Policía Nacional las labores de vigilancia y seguimiento. Por mi parte, el IDL es una ONG nefasta.

Seguía sin entender el propósito de tanta denuncia sin mayor relevancia cuando la reportera dijo que ese ex senderista fue indultado en 2001 por el gobierno de Valentín Paniagua. Ahí supe que había “gato encerrado”: el reportaje no era más que otro intento de “deslegitimar” la transición hacia la democracia con la burda mentira de que “se liberaron terroristas” como si hubiese habido la intensión malévola de alentar el terrorismo en el Perú. Si la excarcelación fue cierta, probablemente, fue por recomendación de la Comisión Lanssiers, creada por la dictadura de Alberto Fujimori para corregir los “excesos” en los cuales incurrieron los “jueces sin rostro” y los tribunales militares que juzgaron a los acusados por terrorismo.

En sectores más recalcitrantes “de derecha” se reniega constantemente de la Transición acusando a la democracia restaurada en 2001 por la excarcelación de terroristas. No les interesan las instituciones ni el imperio de la ley: los terroristas debieron quedarse en la cárcel hasta que se les sequen los huesos. Así “borran el pasado”, evaden las reflexiones históricas y evitan dar batalla contra la maligna ideología que movía a los terroristas: el comunismo.

Deslegitimando la Transición, deslegitimas la democracia y debes tener un rostro bastante cínico para seguir considerándote “demócrata”. Incluso, deslegitimando la Transición, deslegitimas la dictadura de Alberto Fujimori: la democracia existe desde 2001, porque existió la dictadura que le legó gran parte de su institucionalidad y sus normas fundamentales. Esos sectores “de derecha” van más allá, porque en el reportaje apareció el ex mayor policial José Luis Gil repitiendo una cantinela popular en filas derechistas: el terrorista será terrorista toda su vida. Al decir eso, “te cargas” uno de los instrumentos principales de la pacificación: la “ley de arrepentimiento”, por la cual muchos terroristas dejaron las armas y se rindieron. Gil y otros como él estarían diciendo a esos condenados o ya excarcelados que “por gusto” se arrepintieron (aunque aún tengan la cabeza con basura marxista-leninista-maoísta), porque serán terroristas hasta el último día de sus vidas.     

Si esos sectores “de derecha” no buscan la legitimidad de la transición hacia la democracia e, inconscientemente, desprecian la legitimidad de la dictadura, sólo les queda “la nada”.

 

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