¡Malcriada!

 

Tan pronto regresó del Vaticano para la entronización del papa León XIV, donde hizo el ridículo, la Presidenta de la República pidió autorización al putrefacto Congreso para viajar a Ecuador.

No me cansaré de recalcar que cada viaje al extranjero de Su Excelencia la deslegitima, porque viola flagrantemente la Constitución de 1993, aunque el politizado Tribunal Constitucional y algunos juristas (“vacas sagradas del Derecho”) dijeran lo contrario. Cada viaje ha sido inconstitucional, porque ella no puede gobernar "remotamente" ni viaja el Despacho Presidencial.

En Ecuador, el presidente Daniel Noboa fue reelegido en segunda vuelta electoral el mes pasado y asumía un mandato cuatrienal completo. Hasta ese momento Noboa estaba completando el mandato del presidente Guillermo Lasso, quien había decretado la denominada “muerte cruzada”: la disolución de la Asamblea Nacional y la convocatoria a elecciones generales complementarias. Lasso no fue candidato otra vez y Noboa terminó ganando los comicios.

La ceremonia de juramentación de Noboa fue en el Palacio Legislativo en Quito, sede de la Asamblea Nacional. Sólo hubo invitación a dos mandatarios latinoamericanos: la Presidenta de la República y su homólogo colombiano Gustavo Petro. Ambos coincidieron dentro de la Asamblea Nacional ecuatoriana.

Petro, un desfachatado izquierdista quien está “caotizando” Colombia, se ha negado a reconocer la sucesión constitucional de 2022 en Perú, mientras sigue defendiendo al incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo, pese a la intentona golpista del 07 de diciembre de 2022. Sin embargo, cuando Petro se acercó para saludar a Su Excelencia en el recinto de la Asamblea Nacional, donde había otras delegaciones extranjeras, ella lo dejó con la mano extendida y se negó a saludarle.

Petro, quien comparó a la Policía Nacional peruana con las SS nazis, es un indecente, pero Su Excelencia fue una malcriada. De acuerdo con la Constitución de 1993, la Presidenta de la República es la representante de la Nación, aunque ella haya renegado de esa condición adoptando el discurso anti-izquierdista de los sectores “de derecha”. Hasta que Petro no deje el poder en Colombia el próximo año, es el representante de la nación colombiana y no debió haberle faltado el respeto. Para colmo, Torre Tagle estaba haciendo denodados esfuerzos para la normalización de las relaciones diplomáticas entre Perú y Colombia, “suspendidas” desde 2023, y la Presidenta de la República los ha echado a perder por su acto de malcriadez.

Me reafirmo: Su Excelencia debe irse, lo más pronto posible, mientras aún haya país para salvar.

Post data: ojo con el (pre)candidato presidencial que ha escogido la ex congresista Verónika Mendoza, comunista afrancesada. Vicente Alanoca es un antropólogo de Puno, catedrático universitario, perteneciente a la etnia aymara y sin pasado político. Si su discurso fuese más pragmático que “rojo”, más anti-limeño y anti-establishment político que anti-liberal, él podría ser el candidato sorpresa para las elecciones generales del siguiente año.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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