Definitivamente, la vida para el “hombre sin sombrero” que ocupa la Presidencia de la República se pone “color de hormiga”.
Primero, el Presidente del Consejo de Ministros renunció. En realidad, es una renuncia ambigua: se va, pero no se va. En cualquier caso, para muchas personas, este abogado pleitista, boca floja, confeso “hitleriano”, saltó del barco que se está hundiendo. Cada vez se conocen más detalles sobre las denuncias de corrupción administrativa relacionadas al “hombre sin sombrero” que carcomen el Gobierno nacional y el caballero prefiere irse por “razones personales”.
Con la renuncia del Presidente del Consejo de Ministros se produce la crisis total del gabinete ministerial. ¿Qué reemplazará al viejito “hitleriano”?. Probablemente, otro lambiscón y servil. El “hombre sin sombrero” tiene varios para escoger en el gabinete saliente: el Ministro de Cultura, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, el Ministro de Educación. No obstante, sería el quinto gabinete en un año de mandato: un signo inequívoco de inestabilidad política.
El “hombre sin sombrero” también la vio color de hormiga con la Fiscal de la Nación. Ella lo citó por una de las cinco investigaciones preliminares en su contra. Dijo que debía ir a su despacho. Los abogados del “hombre sin sombrero” querían que ella fuese al Palacio de Gobierno. La Fiscal de la Nación se impuso y el “hombre sin sombrero” fue a su despacho. Por supuesto, armó su teatrillo de caminata hasta la sede principal del Ministerio Público: rodeado de decenas de efectivos de la Policía Nacional y con un grupito belicoso de simpatizantes. Al final, estuvo una hora, porque decidió escoger el “derecho al silencio”.
Cuando el “hombre sin sombrero” emprendió el regreso a pie hasta el Palacio de Gobierno, seguido por reporteros, fotógrafos y camarógrafos, el “hombre sin sombrero”, fastidiado, mintió descaradamente, se victimizó (¡otra vez!), pero descargó su cólera contra los periodistas: les alzó la voz, rehusó contestar ciertas preguntas y los ofendió diciendo que “les pagan por preguntar”.
Al atardecer del mismo día, el “hombre sin sombrero” siguió viendo todo color de hormiga. El Congreso negó su pedido para viajar a Colombia. Por 42 votos a favor, 67 en contra y 5 abstenciones, la Cámara acabó con sus ilusiones de pavonearse en el extranjero durante la toma de posesión presidencial de Gustavo Petro. Suceso inédito desde el retorno a la democracia en 2001. El único antecedente contemporáneo fue en 1990 cuando la Cámara de Diputados no votó (el Senado ni quisiera debatió) el pedido de Alberto Fujimori para viajar a Venezuela en visita oficial.
Desde su cuenta en la red social Twitter, el “hombre sin sombrero” expresó su disgusto. También su funcional Ministro de Relaciones Exteriores. Creo la decisión ha sido bien recibida por mayor parte de la ciudadanía, pese a quejas en la opinión pública. El “hombre sin sombrero” no ha hecho más que avergonzar al Perú todas las ocasiones que ha viajado al extranjero.
Creo el “hombre
sin sombrero” seguirá teniendo más días “color de hormiga”.
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