Quien escribe NO es optimista respecto a Perú en este novísimo año.
Hace algunos días los medios de comunicación informaron que el Ministro de Economía y Finanzas había renunciado. Supuestamente, la Presidenta de la República había decidido pedir la renuncia e, incluso, había conversado en el Palacio de Gobierno con dos ex ministros del mismo portafolio. Sin embargo, horas después el mismo renunciante aclaraba que él no había renunciado y un par de colegas suyos en el gabinete ministerial lo confirmaron.
¿El Ministro de Economía y Finanzas renunció o no?. Lo ignoramos, pero sí creo que hace rato debió renunciar: desde cuando él aseguraba que la economía no estaba en recesión hasta que fue desmentido por las agencias calificadoras de riesgo. La permanencia del Ministro de Economía y Finanzas y la “payasada” de una renuncia que no fue renuncia generan desconfianza entre los inversionistas y dudas sobre el rumbo económico del Gobierno nacional.
Bastó una moción multipartidaria de orden del día en el Congreso pidiendo una “reforma del sistema de justicia” para que, desde los medios de comunicación y la opinión pública, le cayeran con todo a los congresistas. El Congreso ha alcanzado tal grado de toxicidad política que disgusta cualquier iniciativa que aprobasen los congresistas. En realidad, los firmantes de esa moción no tienen idea de lo que hablan cuando dicen “reforma”: no hay proyectos de ley ni dictámenes de comisión. Lo único es una iniciativa de reforma constitucional para que el Congreso, no la Junta Nacional de Justicia, destituya fiscales y jueces. No prosperará en la Cámara.
¿Recuerdan al abogado Aníbal Torres, quien fue ministro, jefe de gabinete y escudero acérrimo del incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo?. Dio una entrevista a un medio de comunicación “alternativo” y dijo que cuando él fue Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1991 “negoció” con un dirigente estudiantil de los terroristas de Sendero Luminoso un comunicado de rechazo a una intervención militar en la ciudad universitaria.
Torres, quien se jacta de intelectual, pretende pasar por “dialogante”. Desde sectores "”de derecha” quieren denunciarlo penalmente por “apología al terrorismo”, pero no prosperaría. El Tribunal Constitucional declaró inconstitucional en 2022 ese delito. Además, ocurrió hace más de treinta años. Si la tipificación delictiva siguiera vigente, el delito habría prescrito.
Por último, antes de finalizar 2023 falleció el cantautor Pedro Suárez-Vértiz. Icono del rock peruano, muchos connacionales sintieron la perdida de quien tenía más de una década retirado de los escenarios, pero era activo en redes sociales y columnas de opinión. Polémico a veces, original siempre, Suárez-Vértiz se ganó enemigos digitales, tanto “de izquierda” como “de derecha”, quienes -mezquinamente- han celebrado el fallecimiento del músico, sin importarle el dolor de familia, amistades y simpatizantes. ¡Miserables!.
Lo siento,
pero no estoy optimista con el nuevo año respecto a Perú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario