El fugitivo “rojo”


El corrupto ex presidente regional de Junín, Vladimir Cerrón, comunista estalinista, tiene más de tres meses en la clandestinidad.

Por el caso “Aeródromo Wanka” (aún hay tiene varias causas penales abiertas), el Poder Judicial condenó a Cerrón que cumpla tres años y seis meses de prisión efectiva. Entonces pasó a la clandestinidad tras haber sido rechazados sus últimas solicitudes de Hábeas Corpus. INTERPOL, la organización internacional policial criminalística, fue alertada de la orden de captura para Cerrón. Se desconoce si ha estado oculto en Lima o Huancayo.

En diciembre pasado los diarios El Comercio y La República fueron alertados que Cerrón pretendía ingresar a la embajada de Bolivia o la embajada de Cuba, respectivamente. A la embajada boliviana en Lima llegaron efectivos de la Policía Nacional, pero el fugitivo nunca apareció. Desde la red social X (otrora Twitter), Cerrón se burla de sus persecutores, sigue opinando sobre la política nacional e influye sobre su bancada parlamentaria.

Un grupo táctico de la Policía Nacional estaría tras los pasos de Cerrón. Según revelaciones periodísticas provenientes de fuentes policiales, el fugitivo habría estado escondido en un condominio residencial en el exclusivo balneario de Asia, al sur de Lima. Para escribir en X, Cerrón utiliza la tecnología VPN, que impide rastrear un sitio web burlando censuras o búsquedas en línea. Sin embargo, una falla en la conexión a Internet permitió a la Policía Nacional rastrear la cuenta X de Cerrón. Antes que pudiese ser capturado, Cerrón se habría ido.

De acuerdo a las mismas revelaciones periodísticas, Cerrón estaría siendo ayudado por un “hombre con mucho dinero” (ignoramos la identidad), tres congresistas (dos “rojos” y un “centrista”) y agentes de la embajada cubana en Lima. A estas alturas es evidente (a diferencia de lo que creían los sectores “de derecha”) que era Cerrón, no el incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo, la razón de Cuba en Perú. Al fin de cuentas, Cerrón fue formado académica y doctrinariamente en Cuba, se casó con una odontóloga cubana (no sorprendería que ella fuera agente del G2, la inteligencia cubana) y siempre ha defendido la dictadura comunista. No podemos descartar que Cerrón acabe asilado en Cuba.

Hay quienes creen en la opinión pública que parte del Gobierno nacional e, incluso, la Presidenta de la República estarían “protegiendo” a Cerrón. No tenemos indicios al respecto. Tampoco podríamos decir que las bancadas “de derecha” en el Congreso también encubrirían a Cerrón, porque tienen una “alianza” con su bancada de izquierda radical: “alianza” encarnada en el hermano del fugitivo, el congresista Waldemar Cerrón.

Lo cierto es que Cerrón sabe todos los entretelones políticos en el país entre la campaña electoral de 2021 y la intentona golpista del 07 de diciembre de 2022. Sabe quién era quién. Posiblemente, quiera canjear su libertad personal y sus aspiraciones políticas a condición de revelar todo lo que conoce.

Por ahora todavía no hemos visto el final del fugitivo Cerrón.

 

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