¿Cuál “ola derechista”?

 

Los comicios presidenciales en Uruguay han pasado un tanto desapercibidos en Perú.

Yamandú Orsi, catedrático de Historia y ex intendente de Canelones, candidato del izquierdista Frente Amplio ganó con alrededor de 52% de votos válidos sobre Álvaro Delgado, médico veterinario, candidato del presidente Luis Lacalle Pou, quien obtuvo 45% de votos válidos. Votaron más del 80% del electorado y sin esperar el total del conteo oficial, Lacalle Pou y Delgado reconocieron la victoria electoral de Orsi, un protegido del ex presidente izquierdista José Mujica.

Uruguay, otrora considerado la “Suiza de América Latina”, es un país políticamente muy estable, institucionalmente estructurado, con altos índices de desarrollo humano, pero con no pocos problemas: un crecimiento económico algo estancado, necesidad de expandir el comercio exterior, falta de mayor inversión privada, mercado laboral poco dinámico, expansión del crimen organizado, etc. Por lo pronto, la Presidenta de la República y su Gobierno saludaron la elección de Orsi y abogaron por mantener buenas relaciones entre Perú y Uruguay.

En Perú, sin embargo, la victoria electoral de Orsi no ha sido muy resaltada desde los medios de comunicación y las redes sociales, excepto para sectores “de izquierda”. En realidad, los sectores “de izquierda” peruanos no se parecen en nada a sus semejantes uruguayos, para quienes los “sueños revolucionarios” que aún entusiasman en Perú hace tiempo fueron superados en Uruguay. A los sectores “de derecha”, el triunfo de Orsi no les ha gustado.

Estos sectores “de derecha” viven con la fantasía que en América Latina -y el mundo- se avecina una "ola derechista", signo político e ideológico de “nuevos tiempos”, que barrera con los “zurdos”. Así lo creen quienes en sectores “de derecha” compraron enterito el vacío discurso anti-izquierdista. ¿Cómo analizar políticamente el triunfo electoral de Orsi en Uruguay?.

Cuba, Venezuela y Nicaragua son dictaduras, sin discusión alguna. Exceptuando México y la República Dominicana, además de El Salvador (donde el sátrapa Nayib Bukele ya es dictador), la tendencia democrática en América Latina es al castigo a los oficialismos. Ni siquiera la alta popularidad de Lacalle Pou impidió la derrota de su candidato. Recordemos que el año pasado ganó los comicios presidenciales en Guatemala el ex diplomático Bernardo Arévalo y no lo hizo por ser “izquierdista” sino como un voto-rechazo a las elites cleptocráticas entorno al entonces presidente derechista Alejandro Giammattei.

¿Pueden los sectores “de derecha” en Perú estar tan seguros que la supuesta “ola derechista” los beneficiará?. Sostienen políticamente al desprestigiado Gobierno nacional y avalan al impopular e "ilegítimo" Congreso. Muy pronto se percatarán que no existe tal “ola derechista” sino una “ola anti-establishment” que los barrerá.

Post data: el “putrefacto” Congreso censuró al débil Ministro de Energía y Minas, pero no lo hizo con el cuestionadísimo Ministro de Desarrollo e Inclusión Social. Cada vez sabemos quién es quién en el Palacio Legislativo.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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