Los sectores “de derecha” están aterrados con la posibilidad de otro “bochinche callejero”, como en noviembre de 2020.
La soberbia y ensimismada “progresía” limeña, aquellas elites políticas, intelectuales, académicas y culturales izquierdosas, que han sido influyentes en la sociedad desde el retorno a la democracia en 2001, fueron quienes, en última instancia, estuvieron detrás de las protestas callejeras en Lima en noviembre de 2020 “cargándose” el gobierno de Manuel Merino después que el Congreso había cesado al nefasto gobierno de Martín Vizcarra.
Esa “progresía” limeña, que consiguió imponernos el gobierno de Francisco Sagasti, la cual tuvo un desempeño “discreto” durante el incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo, está de capa caída, más o menos, desde 2021. Por ejemplo, la abogada Rosa María Palacios, famosa por sus más de noventa y tres mil bloqueados en su cuenta de la red social X, ha pasado de gritar “renuncia, renuncia” hace cinco años, pasando por “todo se soluciona con un adelanto electoral” hace tres años a “todo está en manos del Congreso” en la actualidad. No obstante, los sectores “de derecha”, cada vez más paranoicos y conspiranoicos, están convencidos que los “progres” desean “cargarse” a la Presidenta de la República, instalar un Gobierno interino “progre”, instaurar un régimen político “progre”, convertir la sociedad en “progre” y demás tonterías que rayan en el ridículo.
¿La “progresía” limeña quiere “cargarse” a Su Excelencia?. Tras una semana escuchando a varios conocidos personajes “progres”, creo que no. Se alegran por la marcha multitudinaria en Lima y otras ciudades contra la criminalidad organizada y el Gobierno nacional (que no pudieron liderarla), además de la caída del anterior Ministro del Interior (el sucesor es un auténtico bufón), pero repiten que el Congreso no destituirá a la Presidenta de la República, porque habría “un pacto” (¿estos políticos caracterizados por la mediocridad, la mezquindad y el cortoplacismo son capaces de “pactar”?) para que “todos ganen” en las elecciones generales del próximo año y nada cambie.
¿Puro pesimismo?. Si la Presidenta de la República cayese, esta vez la “progresía” limeña no podría influir en la instalación de un Gobierno interino, el cual no sería de su signo ideológico. No obstante, después de oír una entrevista del periodista Pedro Salinas al creador de contenidos digitales Víctor Caballero en la red social YouTube creo entender cuál sería el propósito último: por un lado, salvar lo que queda del relato de noviembre de 2020 y, por otro lado, que el descontento, la rabia y la frustración en la ciudadanía siga acumulándose hasta estallar en otro noviembre 2020, que esta vez la “progresía” limeña pueda canalizarla. Hace años que muchos “progres” fantasean con que ocurra en Perú algo similar al “estallido social” de 2019 en Chile.
Si el
rechazo social mayoritario a los sectores “de derecha” NO lo está canalizando
políticamente la “progresía” limeña, alguien lo canalizará muy pronto, aunque a
ésta no le guste.
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