El progreso no lo vale todo ("ESPECIAL")

 

La Municipalidad Metropolitana de Lima sigue adelanto con el proyecto Vía Expresa Sur, que antes iba a ser una concesión vial y ahora se construirá como obra pública.

Aún no hay expediente técnico, licitación pública ni buena pro a la empresa constructora. Sin embargo, funcionarios ediles afirman que la construcción podría comenzar a inicios de 2025. Por tanto, la comuna capitalina acelera el desalojo de todos los predios por donde pasaría la Vía Expresa Sur: una extensión de la Vía Expresa Paseo de la República.

A este proceso de toma de predios, la Municipalidad Metropolitana de Lima le llama eufemísticamente “recuperación de terrenos”, porque alega que todos los terrenos por donde se construirá la Vía Expresa Sur han sido entregados por la Superintendencia de Bienes Nacionales. Al principio, obreros municipales, con asistencia de la Policía Nacional, demolieron a altas horas de la noche talleres mecánicos, almacenes o lotes baldíos usados como garajes. Posteriormente, pasaron a demoler algunos mercados de abastos. Hasta ese entonces los funcionarios ediles daban la cara ante reporteros y camarógrafos de los medios de comunicación, mientras se producían los trabajos de demolición a la luz del día.

Ahora la Municipalidad Metropolitana de Lima ha empezado la demolición de viviendas y aquí se inicia el drama social: antes no había más que posesionarios, quienes poco podían alegar contra las demoliciones. En esta ocasión, son cada vez más los afectados que aseguran ser “propietarios”, con títulos de propiedad predial registrados ante la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos. No obstante, la comuna capitalina ha seguido sosteniendo que son “terrenos municipales”. Los propietarios afectados exigen expropiación y pago de justiprecio, conforme a la Constitución de 1993. Tanto propietarios como posesionarios afirman que han intentado diálogo con los funcionarios ediles, pero ninguno los atiende. Éstos tampoco dan la cara a los periodistas.

El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, quien pretende que Vía Expresa Sur se convierta en su obra pública “estrella”, que le catapulte para su anhelada candidatura presidencial y senatorial, ha acusado de “invasores” a todos los propietarios y posesionarios afectados por las demoliciones, pero dijo que “los ayudará”. Quienes han sido afectados por las demoliciones, quienes han perdido sus viviendas donde vivieron muchos años y hasta décadas, han declarado ante reporteros y camarógrafos que los obreros municipales -algunos encapuchados- llegaron en horas de la madrugada, sacaron a empujones a los habitantes, insultaban y humillaban a diestra y siniestra, no les dejaron llevarse todas sus pertenencias y, encima, funcionarios ediles les multaron por haber sido “invasores”. Ya son centenares de familias quienes se han quedado en la calle.

Es imposible que todos los predios sean “terrenos municipales”. Hasta el momento no hay un comunicado oficial de la Superintendencia de Bienes Nacionales al respecto. Evidentemente, esa “recuperación de terrenos” está resultando bastante conveniente a un indolente López Aliaga, porque no está expropiando a nadie ni pagando justiprecios. 

Propietarios o posesionarios no pueden ser echados de sus viviendas “como perros”, con anuncios de desalojo en cinco días que tampoco se cumplen y una prepotencia edil inaudita. Por desgracia, este drama social continuará. Primero fue Barranco. Ahora es Surco. Después serán San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador.

 

No quiero un “progreso” basado en la violación del imperio de la ley, la perversión de las instituciones para defender intereses ni la usurpación de propiedad. Menos de dolor y lágrimas.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores