Murió el escritor Mario Vargas Llosa, quien era Premio Nobel de Literatura 2010.
En el ámbito literario, debo confesar que no he leído todas las obras de Vargas Llosa: quizá sólo las más emblemáticas. Conversación en la Catedral, publicada en 1969 y ambientada en la década de 1950, los años de la dictadura del general Manuel Odría. La ciudad y los perros, publicada en 1963 y ambientada en los años de Vargas Llosa como alumno del Colegio Militar Leoncio Prado. La Casa Verde, publicada en 1966 y basada en las vivencias de Vargas Llosa en Piura. La guerra del fin del mundo, publicada en 1981 y basada en la Guerra de los Canudos durante el Brasil post-monárquico, entre 1896 y 1897. Historia de Mayta, publicada en 1984 y basada en la figura del trotskista peruano Alejandro Mayta en la década de 1950. La fiesta del Chivo, publicada en el año 2000 y ambientada en la brutal dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, en la República Dominicana entre 1930 y 1961.
Por supuesto, Pantaleón y las visitadoras, publicada en 1973 y, tal vez, la más célebre. Esta obra tuvo versiones cinematográficas: la primera en 1975 y filmada en la República Dominicana (la dictadura del general Juan Velasco Alvarado no permitió la filmación en Perú) y la versión de 1999 con el conocido actor Salvador del Solar, las cuales he visto. Vi la última versión teatral con la modelo y actriz Milett Figueroa.
En el ámbito de la política, creo, es la mayor aportación de Vargas Llosa. Un claro rechazo al despotismo y el autoritarismo, originado en la mala relación familiar con su padre, lo volvieron un convencido de la democracia representativa. Pese a su inicial entusiasmo por la doctrina socialista, incluido Fidel Castro y la Revolución de 1959 en Cuba, la naturaleza criminal del comunismo lo volvió un defensor de la economía de mercado. Fueron ésas sus banderas políticas para la campaña electoral de 1990 donde fue candidato presidencial y le derrotó un oscuro Alberto Fujimori.
Fue El pez en el agua, la autobiografía de Vargas Llosa publicada en 1993, la obra literaria por la cual quien escribe descubrió e interiorizó el pensamiento liberal. Gracias a él descubrí otros pensadores similares como el escritor cubano Carlos Alberto Montaner (fallecido en 2023), el historiador mexicano Enrique Krause o el periodista español Federico Jiménez Losantos. Sin obviar los autores clásicos: el filósofo británico Adam Smith, el economista francés Frédéric Bastiat, los economistas austriacos Friedrich von Hayek y Ludwig von Mises, el filósofo austriaco Karl Popper, el economista estadounidense Milton Friedman, sólo por citar algunos.
Vargas Llosa se ha ido justo cuando más se necesitaría su lucidez política en Perú y el mundo. ¿Qué hubiese pensando Vargas Llosa sobre el presidente argentino Javier Milei?, ¿qué hubiese pensando sobre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, decidido más que nunca a “cargarse” la arquitectura comercial e institucional del mundo?, ¿habría visto que Perú va rumbo a una nueva etapa de caudillismo político?.
Descanse en
paz, Don Mario.
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