Hacia el fracaso

 

Las facciones de izquierda radical reiniciaron sus violentas protestas, que habían interrumpido por las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

“Rojos” y “rojimios” exigen la renuncia de la Presidenta de la República, el cierre del Congreso, elecciones generales inmediatas y un referéndum constituyente. Para esos propósitos no han vacilado en invocar la “insurgencia”, amenazar con bloquear calles o carreteras y destruir propiedad pública o privada y hasta ajusticiar (¡matar!) policías o militares.

Sin embargo, no ha habido hasta ahora los conatos de revuelta ni los focos insurreccionales que vimos en diciembre pasado. El Gobierno nacional estaba prevenido y las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional estaban listas. Exceptuando acciones de amedrentamiento en Arequipa o Cusco, vandalismo en Puno, bloqueos de carreteras en un séptimo del total de provincias del país y algunos encontronazos callejeros en Lima, estas protestas no tuvieron la contundencia, la ferocidad ni el salvajismo que vimos el mes anterior. No descartó que vuelva a ocurrir un pico de confrontación y extremismo, pero -creo- estas protestas están condenadas al fracaso.

¿Por qué?. Primero, porque cada vez será más difícil a las facciones de izquierda radical movilizar masas con una plataforma política maximalista e intransigente. Tarde o temprano resurgirán los reclamos económicos o sociales o las personas se cansarán de protestar.

¿Cree que la Presidenta de la República renunciaría?. No digo que no lo haría a futuro, pero no ahora. A ella la apoyan las Fuerzas Armadas, la sostienen sectores “de derecha” y “centristas” y la toleran los grandes medios de comunicación y el empresariado.

¿Cree que la Presidenta de la República decretaría el “cierre del Congreso”?. Por intentar hacerlo (violando la Constitución de 1993), cayó el gobierno de Pedro Castillo el 07 de diciembre. ¿Cree que la Cámara se “auto-disolvería”?. Ni siquiera congresistas de izquierda radical, quienes pregonan el “cierre del Congreso”, dejan de concurrir a la Cámara y las comisiones. Entonces, ¿los facciosos de izquierda radical alucinan venir a Lima para asaltar el Palacio Legislativo e impedir el funcionamiento del Congreso?.

La izquierda radical dice también “¡Elecciones ya!”. Una vez que el Congreso ratifique en segunda votación la reforma constitucional para recortar el mandato presidencial y parlamentario, quedará fija la fecha en 2024 para los comicios. ¿Qué harían entonces?.

Si estando varias facciones de izquierda radical en el poder con Castillo fueron incapaces de activar un proceso constituyente, ¿por qué lo lograrían ahora afuera?. Aunque otros sectores políticos o sociales propongan tantas reformas constituciones que acabemos a futuro con una nueva Constitución, todos están decididos a no permitir que la izquierda radical redacte un texto a su “gusto y disfrute”.

¿Los facciosos de izquierda radical saben que sus protestas fracasarán?. Si saben, quieren utilizarlas para hacer “trabajo político-ideológico”: movilización de masas y concientización de clase. Si no saben, son idiotas.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores