El autoritarismo del “hombre sin sombrero” que ocupa la Presidencia de la República y su incompetente, corrupto e ideologizado Gobierno van en aumento.
Debilitado políticamente, con amplio rechazo ciudadano y la nueva Fiscal de la Nación levantando la suspensión sobre dos investigaciones preliminares en su contra (compra de biodiesel por la petrolera estatal PETROPERU y “manoseo” de los ascensos de oficiales en el Ejército y la Fuerza Aérea), el Gobierno nacional responde con más medidas autoritarias. Hace una semana, con un decreto supremo, pretende “meter cuchillo” a la Derrama Magisterial, la entidad financiera y previsional de los maestros, que administra el mayoritario sindicato magisterial, enemigo político e ideológico del “hombre sin sombrero”. Encima el Ministro de Educación con “tesis de postgrado plagiada” retó a ese sindicato que convoque una huelga, a ver si se atreve.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo amenazó públicamente a jueces del Poder Judicial que resuelvan medidas cautelares contra el decreto supremo, promulgado a inicios del año, que “se carga” la tercerización laboral. Muchos abogados han señalado que ese decreto es inconstitucional. Ahora el Gobierno pretende otro decreto supremo para que sindicalistas puedan convocar a huelga, sin necesidad que haya en curso una negociación colectiva entre el sindicato y la empresa. Además, avalaría la huelga por actividad económica. De más está decir que el proyecto de decreto es inconstitucional. Los gremios empresariales han enviado sendas cartas alarmados ante esta deriva autoritaria.
Sin embargo, el autoritarismo del Gobierno nacional ya escapa del ámbito económico o laboral. El Ministerio de la Mujer tildó públicamente de “racista” y “discriminador” al cómico Carlos Álvarez, porque imitó en televisión de señal cerrada, ante el periodista Jaime Chincha, a la Primera Dama de la Nación, la esposa del “hombre sin sombrero”. Álvarez tiene largos años de vida artística y ha imitado a muchas políticas mujeres de distintas tendencias. ¿Dónde estuvieron la discriminación y el racismo?, ¿al Gobierno le molesta el humor político?. Me recuerda cuando en la década de 1970 la dictadura del general Juan Velasco Alvarado la emprendió contra el humorista Luis Felipe Ángell, “Sofocleto”.
Por último, el empresario Zamir Villaverde, involucrado en varios casos de corrupción administrativa, cuyo integrante central es el “hombre sin sombrero”, fue liberado por un juez a pedido de la fiscal anticorrupción, porque es un “colaborador eficaz”. Sin embargo, a menos de un día de excarcelado, Villaverde denunció seguimiento por automóviles del Ministerio del Interior y un intento arbitrario de la Policía Nacional por volverlo a prisión. Al final, la detención en una comisaría policial cerca de su casa duro dos horas y volvió a su domicilio.
Como dije
antes, a mayor debilidad política y rechazo ciudadano, el “hombre sin sombrero”
y su Gobierno se volverán más y más autoritarios, pero no más fuertes. Es un
círculo vicioso, que lo acercará cada vez más a la caída.
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