Mitad del verano y Perú sigue mal.
Al margen de las discrepancias, parece que la Junta Nacional de Justicia está buscando la “sin razón” para “cargarse” a la Fiscal de la Nación y la Presidenta de la Corte Suprema de Justicia. Ambas desafiaron a la Presidenta de la República y su repudiado Gobierno, además del impopular e “ilegítimo” Congreso. Sería una maniobra política para amedrentar al Ministerio Público y el Poder Judicial.
Un puente en la carretera Panamericana Norte cercano a Chancay colapsó. Hubo dos fallecidos, varios heridos y una desaparecida. El puente es parte del tramo de una concesión vial. Según revelación del diario Perú21, desde 2017 la concesionaria alertó sobre la necesidad de reconstruir los puentes en ambos sentidos dañados por la crecida de los ríos que transitan por debajo. De acuerdo con el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (OSITRAN), el responsable de la construcción o reconstrucción de los puentes es el Ministerio de Transportes y Comunicaciones a través de PROVIAS Nacional. ¿Quién asume responsabilidad por el siniestro?.
El Gobierno nacional destituyó al Presidente del Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (OSIPTEL), la Autoridad Nacional del Servicio Civil lo restituyó y el cínico Presidente del Consejo de Ministros se niega a aceptar la resolución administrativa. Está más preocupado en viajar a Uruguay para la juramentación del nuevo presidente Yamandú Orsi.
El Ministerio del Interior es un “rufián”. No basta con montar operativos policiales “falsos”, capturar criminales que no lo eran, “manosear” a la Policía Nacional, denunciar a tutilimundi ni mentir descaradamente para evadir al sistema de administración de justicia. También se burla de la ciudadanía, mientras la delincuencia común y la criminalidad organizada siguen aumentando. Si los reporteros le mencionan su impopularidad en las encuestas de opinión, responde socarronamente que “su suegra tampoco lo quiere”.
El Congreso no sólo es el foco infeccioso de esas células malignas de la politiquería, la inmoralidad y el latrocinio haciendo metástasis en la democracia restaurada en 2001. También es el mayor despilfarrador del erario público: más dinero para comprar otro edificio de oficinas (serían seis), además de acondicionar el Palacio Legislativo para el Senado y la Cámara de Diputados. Más dinero para un “centro de estudio”, que más parece un club playero en el balneario limeño de Santa María del Mar. Más dinero hasta para un servicio de buffet. ¿Respecto al escándalo de la red de prostitución y el asesinato de una prostituta vestida de servidora civil del Congreso?.
Me desagrada la ex congresista Cecilia García: es vulgar, lisurienta y tiene un discurso demagógico ramplón. Sin embargo, la entrevista que hizo en su espacio al aire de la radioemisora privada Exitosa al alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, es memorable. Ha sido la peor entrevista que él concedió. La mujer barrió el piso con éste y lo mostró como es: un “chulo farsante”.
Seguiremos informando.
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