Trifulca derechista

 

En los meses finales de su espacio al aire en la televisora privada Willax el año pasado, el periodista Humberto “Beto” Ortiz se lamentaba públicamente.

Ortiz no entendía cómo hubo cohesión en los sectores “de derecha” durante los dieciséis meses del incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo y cómo esa cohesión había desaparecido después de la intentona golpista del 07 de diciembre de 2022. Ortiz tenía entonces un enfrentamiento público contra su colega de televisora, Phillip Butters, respecto a los acontecimientos políticos en Perú posteriores a la sucesión constitucional de 2022. Finalmente, Ortiz dejó Willax y, posteriormente, lo haría Butters.

Tras la sucesión constitucional de 2022, los sectores “de derecha” se sintieron “ganadores”. En su narrativa maniquea, ellos habían salvado del comunismo al país y estaban “legitimados” (desconocemos por quiénes, porque nunca fuimos a comicios) para llevarnos desde la democracia restaurada en 2001 hacia una “verdadera democracia”, aunque ésta sea la antítesis de la defensa de las libertades civiles, las instituciones y el imperio de la ley.

Inevitablemente, los elementos “de derecha” más liberales o moderados iban a discrepar de los más conservadores o autoritarios. De ahí que conocidas figuras “de derecha”, no-extremistas, se han ido alejando de aquella colectividad política. Por ejemplo, Ortiz ha retornado a la conducción de programas de espectáculos en televisión.

No obstante, los enfrentamientos dentro de los sectores “de derecha” continuarán y se profundizarán, conforme nos acerquemos a las elecciones generales del próximo año. Butters, quien ha expresado públicamente su deseo de convertirse en candidato presidencial, viene recorriendo el país haciendo campaña. Incluso tiene seleccionados a sus compañeros de plancha: el abogado y ex regidor metropolitano Fernán Altuve, quien sería cabeza de lista al Senado, y la congresista Adriana Tudela, quien sería cabeza de lista a la Cámara de Diputados.

Las aspiraciones políticas de Butters no han caída bien al alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, quien está en campaña para su candidatura presidencial -y senatorial- casi desde el inicio de su función edil. Primero en entrevista con la periodista Claudia Toro y después con el periodista Diego Acuña, López Aliaga se ha expresado muy mal de Butters, pese a que aquél lo tilda de “su tío” y muchas veces lo invitaba a su programa de televisión. López Aliaga cree -con algo de razón- que Butters le quitará votos. 

Pronto López Aliaga empezará a pelearse con otros posibles postulantes en los sectores “de derecha”. Desea ser el único abanderado de esa colectividad. Sus rivales políticos esperarán el momento oportuno para contraatacar. En los meses previos a los comicios, el enfrentamiento político dentro de los sectores “de derecha”, repartidos en varias candidaturas presidenciales, puede ser en uno “a cuchillo”. Todo esto mermará sus posibilidades electorales.

Cuando llegue ese momento, más de uno en esos sectores “de derecha” lamentará no haber oído a Ortiz.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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