Perú está en un rincón lejano del mundo donde no suele aparecer en la prensa internacional, exceptuando -en la mayoría de casos- por sucesos malos.
El militarismo izquierdista de la dictadura del general Juan Velasco Alvarado en la década de 1970, la violencia terrorista y el desastre económico en la década de 1980, la dictadura de Alberto Fujimori en la década de 1990, la caída del gobierno de Pedro Pablo Kuczysnki en 2018, el gobierno de Martín Vizcarra “cargándose” el Congreso en 2019, la espeluznante pandemia viral COVID-19, el “bochinche callejero” de noviembre de 2020, la izquierda radical llegando al poder en 2021, la intentona golpista del 07 de diciembre de 2022, los “conatos de revuelta” y los “focos insurreccionales” surgidos en el país tras la caída del incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo, etc. Una de las pocas noticias por las cuales Perú brilló ante el mundo fue la entrega del Premio Nobel de Literatura al difunto escritor Mario Vargas Llosa en 2010.
La elección de monseñor Robert Prevost como nuevo Papa, el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, en el Vaticano ha sido sorpresiva. Prevost, con padre franco-lituano y madre española, nació en los Estados Unidos, en 1955. Ya sacerdote, la orden agustina a la cual pertenece lo envió como misionero a Perú y permaneció casi cuatro décadas. Prevost habla varios idiomas, incluyendo un español bastante pulido. Fue párroco en Chulucanas, Piura. Perteneció a la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo en Chiclayo y, posteriormente, fue Obispo de Chiclayo. Con estudios de matemática y filosofía, Prevost se nacionalizó peruano en 2015.
Sí, el nuevo Papa es peruano. En las redes sociales comenzaron a circular montones de fotografías de Prevost en labor pastoral, celebraciones litúrgicas, procesiones religiosas, obra social o, simplemente, posando junto a muchas personas que se tomaron una fotografía con él. También los medios de comunicación han publicado sus últimas entrevistas en 2023. Se lo describe como una persona cálida, sobria, austera y de gran corazón. En su primera presentación desde el balcón de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, Prevost rompió la tradición del discurso en latín para pronunciar algunas palabras en español y saludar a su “querida Diócesis de Chiclayo”.
En Perú, sectores “de izquierda” están felices, porque creen que Prevost será un continuador de su predecesor argentino, Jorge Bergoglio, Francisco, uno de los santos padres más ideologizados que ha subido al trono de San Pedro. Con excepciones, sectores "de derecha" rechazan a Prevost, porque también lo creen un continuador de Francisco. Por lo pronto, Prevost se ha expresado públicamente a favor de Ucrania ante la invasión militar rusa, contra la política anti-inmigratoria del presidente estadounidense Donald Trump y, en Perú, a favor de la democracia restaurada en 2001. Quien escribe considera una buena señal que Prevost haya adoptado el nombre León XIV, como un continuador del papa León XIII.
Intelectual, aficionado a la zoología, narrador de chistes y quien escribió más de ochenta encíclicas (ni Juan Pablo II lo superó), León XIII pasó a la historia por su encíclica de 1891 Rerum Novarum, piedra angular de la Doctrina Social de la Iglesia Católica por su preocupación hacia los pobres y menesterosos, texto eclesiástico que reconcilió el catolicismo con las ideas liberales en una época de auge socialista.
Por ahora,
¡qué viva el Papa!.
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