No se pasen

 

Ante la creciente criminalidad organizada en Lima y Callao y frente a la inacción del Gobierno nacional o la mala acción del Congreso, alcaldes y regidores metieron sus narices.

Ante casos de extorsión, sicariato o trata de blancas en la ciudad capital, la Municipalidad Distrital de Independencia promulgó una ordenanza prohibiendo que más de una persona viaje en motocicleta. ¡Plop!.

De acuerdo a la Ley Orgánica de Municipalidades de 2002 y la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana de 2003, a los gobiernos locales les corresponde sólo la prevención del delito. En vez de reforzar la vigilancia o el monitoreo de calles o avenidas y coordinar patrullajes de los cuerpos del Serenazgo con la Policía Nacional, para iniciar, al Alcalde de Independencia y sus regidores se les ocurrió una medida demagógica y facilista, que oculta la dura realidad tras la fantasía de las palabras.

¿Cuál es la relación entre las motocicletas y la extorsión?. Por favor, alguien lo explique. ¿Qué sucedería si un sicario viajase en automóvil para cometer sus crímenes?. Incluso, ¿qué ocurriría si el sicario viajase solo en una motocicleta?. Una pregunta más para el “genio” detrás de tamaña idea: ¿sabe que, como sucede con los automóviles, los criminales roban motocicletas para perpetrar sus crímenes?, ¿sabe que cuando los criminales roban motocicletas o automóviles les retiran sus matrículas o las sustituyen por otras falsas?.

Pese a lo absurdo de esta ordenanza municipal, Puente Piedra, Ancón y La Victoria la han copiado. A su vez, tanto el Alcalde de Los Olivos como su par del Rímac, conscientes que las ordenanzas son inútiles, quieren que el impopular e “ilegítimo” Congreso apruebe un proyecto de ley para prohibir que, en todo el país, dos personas viajen en motocicleta. No me sorprendería que alguien en los sectores "de derecha" acoja la propuesta. Si el putrefacto Congreso está reformando el Código Penal de 1991 y el Código de Responsabilidad Penal de Adolescentes de 2017 para meter a los criminales adolescentes en prisiones, donde los “arruinarán” de por vida, en vez de ir a los reformatorios, donde pueden ser “rescatados”, ¿por qué no otra iniciativa legislativa para buscar aplausos fáciles?.

Esas ordenanzas municipales son, en primer lugar, un insulto más de los (malos) políticos a la ciudadanía. Además, violan la Constitución de 1993, porque exceden atribuciones municipales y restringen la libertad personal. Por último, son liberticidas, porque están concebidas para quitarnos libertades individuales, ni servirán para frenar la delincuencia común o la criminalidad organizada. En el colmo del oprobio, Independencia aprobó una tabla de multas (inconstitucional e ilegal) tan onerosa que parece pensada para expoliar infractores, quienes el alcalde y los regidores intuyen no sería criminales.  

¡Tiene razón gran parte de la ciudadanía cuando rechaza la democracia restaurada en 2001!. Salvando excepciones, todos los políticos no hacen más que burlarse de nosotros, reírse en nuestros rostros. No se quejen después de las consecuencias políticas.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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