A “rojos” y “rojimios” les
encanta resaltar algunos acontecimientos e ignorar otros. Ha sido su forma de
reescribir la Historia a gusto propio.
A “rojos” y “rojimios” que les
encanta hablar de “conflictos sociales” y bautizarlos con el sub-fijo “azo”, de
acuerdo al lugar donde ocurrió. Sin embargo, hay un acontecimiento histórico
que cumple 40 años y que es convenientemente ignorado por los “rojos” y
“rojimios”, porque se acabaría el mito político (algo exitoso) respecto que “el
pueblo” sólo se “levanta” contra los regímenes “derechistas” que siempre
“violan” sus "derechos": la revuelta del 05 de febrero de 1975 en
Lima, conocido como el “Limazo”.
Desde 1968 la dictadura del
general Juan Velasco Alvarado imponía la “Revolución de las Fuerzas Armadas”,
de orientación socialista. Había alta inflación, desabastecimiento de
alimentos, escasez de divisas y creciente desempleo ocasionados por controles
de precios y de cambios, déficit fiscal y emisión inorgánica de dinero,
nacionalización de empresas y reforma agraria, disminución de las
exportaciones, barreras arancelarias y para-arancelarias al comercio exterior y
fuerte intervencionismo en la economía. Había censura periodística, persecución
y deportación de opositores, radicalización ideológica, feroz activismo
sindical y proscripción de los partidos políticos.
El país era un barril de pólvora
y la mecha fue la huelga policial en Lima iniciada a fines de enero por mejoras
salariales y menor prepotencia militar. Efectivos de la Guardia Civil se
atrincheraron en el cuartel “Radio Patrulla” de La Victoria, que fue
brutalmente atacado por tanques y tropas del Ejército entre el 04 y 05 de
febrero. La ciudad estaba desguarnecida desde el 03, por lo que iniciando la
mañana del 05 aparecieron las turbas, uniéndose después otras.
Las turbas atacaron y destruyeron
primero la sede del diario Correo “socializado”. Posteriormente, hicieron lo
mismo con las oficinas del Sistema Nacional de Movilización Social (SINAMOS), el
ente de control social de la dictadura. Quisieron atacar y destruir la sede del
diario Expreso “socializado”, pero matones sindicales lo impidieron. Fue
incendiado, saqueado y destruido el antiguo local del Círculo Militar en el
centro de Lima. A medida que transcurría el día fueron saqueadas tiendas con
televisores, electrodomésticos, muebles y ropa. Recién a las dos de la tarde
aparecieron tanques y soldados del Ejército dispararon contra cualquier cosa
con cabeza que se moviera.
Nunca se supo cuánta gente murió,
pero Velasco tenía sus chivos expiatorios: los partidos políticos, la extinta oligarquía,
los Estados Unidos. “Rojos” y “rojimios” de entonces se apresuraron a proclamar
que la Revolución salía fortalecida. Siete meses después Velasco era sucedido
por el general Francisco Morales Bermúdez.
Se utiliza el sub-fijo “azo” para
referirse a un evento que sacude la conciencia nacional, transforma a la
sociedad y altera significativamente el curso de la Historia. El “Limazo” sí lo
fue. Juzgue si se aplica para esos hechos posteriores que usted conoce.



Este comentario tiene informaciòn errada, confunde la historia. Para empezar Velazco en 1975 ya era historia porque Morales Bermudez le yhabìa dado golpe de Estado.
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