Le han hecho sendas entrevistas
en prensa escrita y, tal vez, ya sabe de él por la televisión, la radio o las
redes sociales. Se llama Julio Guzmán y el viejo periodista César Hildebrandt
lo ha proclamado “el nuevo outsider” para las elecciones generales de 2016.
¿Quién es este caballero?.
Egresado de Economía en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y
con un doctorado en Políticas Públicas por la Maryland University, Guzmán ha sido funcionario del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) y Viceministro de PYME e Industrias en el
Ministerio de la Producción. Cuando en 2013 el abogado Juan Jiménez Mayor fue
nombrado Presidente del Consejo de Ministros, lo convirtió en su secretario
general. Tras salir de la administración pública, se dedicó a la auditoría y
consultaría privada. En pocas palabras, un buen tecnócrata.
Sin embargo, hace varios meses
Guzmán se afilió al partido Todos por el Perú, aún inscrito en el Jurado
Nacional de Elecciones y liderado por el economista Drago Kisic. Entre las
cabezas pensantes que lo integran están los economistas Raúl Salazar (en 1990
jefe del plan de gobierno del FREDEMO) y Elmer Cuba. Formalmente, Guzmán es
sólo un “pre-candidato” presidencial, pero por sus declaraciones y la atención
mediática que ha suscitado, ganaría la candidatura presidencial. Por ahora, el
economista Augusto Álvarez Rodrich, los periodistas Fernando Vivas y Nicolás Lúcar,
el sociólogo Juan Carlos Tafur y el consultor Alfredo Torres se han “enamorado”
políticamente del hombre y también lo consideran "el outsider".
Hace tiempo que cierta opinión
pública vende al país el sueño del “outsider” o el candidato presidencial que
irrumpe en una campaña electoral y altera totalmente el resultado esperado. Quiere
repetir la experiencia del periodista Guillermo Thorndike con el desconocido
ingeniero Alberto Fujimori en las elecciones generales de 1990 y Guzmán es su “caballito
de batalla”. Así se repetirían tres defectos inevitables del “outsider”:
a)
No
sabemos para qué quiere llegar al poder. Su discurso técnico ante empresarios
del CADE y sus ideas en economía no nos dice nada sobre reformas en educación,
salud, justicia, seguridad ciudadana y administración pública. Puerta abierta a
la improvisación.
b)
No
tiene carrera política. ¿Qué opina Guzmán sobre democracia, institucionalidad, partidos
políticos e imperio de la ley?. Lo ignoramos, pero como buen “outsider”, la
tónica de su discurso es rupturista. “El pasado ha sido malo..., conmigo
presente y futuro serán pura felicidad”. La realidad puede ser muy diferente a
las palabras.
c)
No
tiene estructura partidaria. Guzmán “alquilaría” un partido político para
llegar al poder y nada garantiza que no se deshará de éste después o que Todos
por el Perú sea una oficina de desempleados buscando trabajo en el Estado. La desinstitucionalización
de siempre, que favorece la corrupción.
Guzmán sigue recorriendo el país
y reuniéndose con distintos empresarios en busca de apoyo, pero definitivamente
NO tendrá el mío. Sólo es un aventurero político.

Y según usted: cual es el candidato que si va a tener su apoyo?
ResponderEliminarJorge Ramos.
pues sí tendrá el mio y en segunda vuelta a eliminar a las ratas fujimoristas, si la derecha quiere gobernar mi país que sea el PPC un partido democrático no fujimontesinistas
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