Distraída
por otros temas, la opinión pública del Perú sabe poco de la postulación del
diplomático Hugo de Zela a la Secretaría General de la Organización de Estados
Americanos (OEA).
Hijo de un
diplomático homónimo, De Zela es el candidato propuesto por el Perú para
disputarse con el actual secretario general uruguayo Luis Almagro, quien quiere
tentar la reelección. Diplomático recorrido, a De Zela no le faltan méritos
profesionales. Sin embargo, sorprende el momento político (internacional) para
proponer esta candidatura.
Hace mucho
tiempo en Torre Tagle sueñan con un secretario general peruano en la OEA. Un
candidato no puede postularse solo: debe postularlo un país miembro. En 2004 el
gobierno de Alejandro Toledo “coqueteó” con una posible candidatura del ex
presidente Valentín Paniagua (en su interior, el viejo político lo deseaba),
pero -finalmente- la descartó. El político chileno José Miguel Insulza se
convirtió en el secretario general. En 2015 el gobierno de Ollanta Humala
propuso al ex ministro de Relaciones Exteriores, Diego García-Sayán, como
candidato peruano. No obstante, al no tener apoyo significativo, la mayoría de
países miembros optó por Almagro.
Almagro ha
sido implacable con la Venezuela de Nicolás Maduro y la Nicaragua de Daniel
Ortega. Ha jugado un papel importante en la caída de Evo Morales en Bolivia
denunciando su grosero “fraude electoral”. Incluso ha criticado a Cuba alegando
que es una “vergüenza” la existencia de una dictadura comunista en la América
Latina del siglo XXI. Además, al margen de motivos legítimos, Almagro cree que
las recientes protestas violentas en Chile están “alentadas” por el bloque
político-ideológico izquierdista-totalitario de Cuba y Venezuela, Convertirse
en defensor de la democracia y la institucionalidad sin importar ideología, le
costó el repudio de sus partidarios izquierdistas de Uruguay.
Si el Perú
siempre ha colaborado con todas las iniciativas de Almagro, ¿por qué ahora le
presenta una candidatura alternativa para la OEA?. El candidato no sería
parecido. De Zela trabajó muy cerca al diplomático brasileño João Baena Soares
cuando esté fue Secretario General de la OEA. A Baena Soares lo recordamos en
el Perú, porque “defendió” el golpe de estado del 05 de abril de 1992. Además,
entre 2011 y 2015, estuvo cerca de Insulza cuando lideraba la OEA. Como
secretario general, fue servil a la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Por ahora De Zela ha declarado que el cese de la usurpación del poder político
por Maduro debe resolverse mediante “diálogo” y “elecciones libres”.
Creo que el
Gobierno nacional presidido por ese “aventurero” llegado a la Presidencia de la
República mediante la sucesión constitucional de 2018 estaría “aterrado” (no sé
el por qué) ante la posibilidad de un “estallido social” en el Perú como en
Chile o Colombia, que considera alentado por Cuba y Venezuela, y pretendería “ganarse”
a Maduro quitando a Almagro y sustituyéndolo por un secretario general más
“amable” para que le deje (nos deje) en paz. Absurdo.
Veremos qué
sucederá.

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