La “audiocracia” o el poder del audio están
demostrando una vez más que puede trastocar la política en el Perú.
Recordemos un antecedente: las elecciones municipales
y regionales de 2010. Para la Alcaldía de Lima, las encuestas de intención de
voto favorecían a Alex Kouri, ex congresista, ex alcalde del Callao y ex
presidente regional del Callao. El viejo Partido Popular Cristiano decide
enfrentar a Kouri, ex militante pepecista. Fue voceado Salvador Heresi, alcalde
de San Miguel, pero quien alcanzaría la candidatura sería Lourdes Flores Nano.
Flores Nano, abogada de profesión, soltera y sin
hijos. Militante pepecista de siempre. Ex regidora metropolitana, ex diputada y
ex congresista. Lideresa seria, pero que fracasó en sus candidaturas
presidenciales para las elecciones generales de 2001 y 2006. Ella quería otra
postulación presidencial, pero las bases limeñas y la (inclemente) propaganda
de varios medios de comunicación que tenían “preferido” para 2011 la hicieron
aceptar la candidatura.
La campaña se centró entre Flores Nano y Kouri, quien
venía del Callao con muchos señalamientos éticos en gestión pública. La
situación cambió cuando el Jurado Nacional de Elecciones retiró a Kouri por estar
mal inscrito. Las encuestas daban vencedora a Flores Nano, pero comenzó a “despegar”
la candidatura de la ex ministra de la Mujer, Susana Villarán.
Esos medios de comunicación empezaron a apoyar a la “adorable”
Villarán (puras notas informativas favorables) y atacar a Flores Nano por haber
sido abogada del empresario César Cataño, presunto narcotraficante. Acá entró
el periodista Jaime Bayly.
Describir a Bayly me aburre, pero en esa época él
tenía un programa de TV nocturno casi diario, muy sintonizado, que en cada
edición venía alabando a Villarán y ridiculizando a Flores Nano. Entonces,
faltando semanas para la votación, Bayly difundió algunos audios obtenidos
ilegalmente de charlas telefónicas (él lo reconoció) entre ella y Xavier
Barrón, ex diputado, ex congresista y amigo cercano. En una plática íntima,
Flores Nano expresó cómo se sentía por la estresante campaña. Estaba colérica y
dijo improperios. Barrón le propuso hablar con el director de una encuestadora
para “mover cifras”.
Los audios acabaron electoralmente con Flores Nano:
obtuvo 37.5% de votos válidos frente al 38.4% de Villarán. Los audios de Bayly
habían cambiado el resultado de una elección y nadie se inmutó. ¿Alguien
preguntó a Bayly cómo los obtuvo?. Se hubiese escudado en la “reserva de sus
fuentes”. Si alguien le hubiese preguntado por qué los difundió, se hubiese
excusado en el (siempre laxo) “interés público”.
Lo demás es historia: Villarán hizo una administración
tan mala, que muy pocos hoy la defienden. Mintió, traicionó. Bayly pagaría un
precio alto en prestigio. Al año siguiente se fue a los Estados Unidos para
hacer televisión allá. Ahora aboga por la democracia en Venezuela y no comenta mucho del Perú.
Así como me puede interesar el contenido de un audio,
quiero saber cómo se obtuvo y qué se pretende difundiéndolo. Ojalá otros
piensen similar.

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