El portal web de investigación periodística Ojo Público denunció que textos
escolares para 5° grado de secundaria, impresos y repartidos por el Ministerio
de Educación, están sesgados.
¿De qué hablamos?. Respecto a los años del terrorismo,
no se utiliza el término jurídico “conflicto armado interno”. Si se hace
mención del terrorismo de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac
Amaru (MRTA), los atentados terroristas más emblemáticos y el Informe final de
la Comisión de la Verdad y Reconciliación en 2003 que investigó la violencia
terrorista en las décadas de 1980 y 1990, aunque infravalora la cifra total de
víctimas. Sin embargo, no hay mención a violaciones de derechos humanos y
crímenes de lesa humanidad cometidos (lamentablemente) por fuerzas militares y
policiales.
No me sorprende. La Historia del Perú siempre ha sido
pedagógicamente mal contada en los textos escolares. Ensalzar ciertas figuras
históricas y menospreciar otras, omitir episodios y malinterpretar hechos es
una tradición política desde -más o menos- la década de 1970. Además, la
narración en los textos es tan aburridísima que da sueño leerlos. Si hubiese
chicos o chicas interesados en conocer, primero buscarán información en
Internet antes que citar su texto escolar.
En cuanto a la sexualidad, el sesgo es inocultable. No
hay mención alguna a la palabra “género” ni nada que “apeste” a “enfoque de
género”. Se enaltecen la virginidad femenina (mujeres sí, pero los varones no
necesitan llegar “vírgenes” al matrimonio) y la castidad, se estigmatiza la
homosexualidad y el lesbianismo. Aunque no se “condena” la propuesta de una “unión
civil” entre parejas del mismo sexo y se citan declaraciones de expertos (como
el difunto psicoanalista Fernando Maestre), se contraponen las palabras del
¡congresista Rubén Condori! y Rafael Rey (ex Ministro de Defensa), católico
ultramontano, casi un “integrista” decimonónico. Por fortuna, chicos y chicas
de hoy día son tan precoces y “despiertos al mundo” que no prestarán demasiada
atención a la palabrería moralista.
Aun así, indigna. El Estado paga millones de soles a
casas editoriales para imprimir y repartir textos escolares de “formato único”
en todos los colegios estatales del país para que, al final, entreguen a chicos
y chicas “libros basura”. ¿Hay responsables?. Sí: Marilú Martens e Idel Vexler,
quienes fueron ministros de Educación durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski.
También la mayoría fujimorista en el Congreso, la portavoz de militaristas
negacionistas, intelectualoides y fanáticos religiosos.
Nota aparte: ¿por qué el Gobierno nacional ha
entregado a los gobiernos regionales la responsabilidad absoluta de elaborar y
aprobar los planes maestros de las áreas de conservación regional eliminando la
opinión vinculante del SERNANP?, ¿no sabe que es un “arma” para futuros
presidentes regionales enemigos de la inversión privada en minería e
hidrocarburos?, ¿el Presidente de la República y su Presidente del Consejo de
Ministros siguen con esa obsesión casi paranoica de “llevarse bien con todos”?.

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