¿Fujimorismo “desfujimorizado”?


Hace algunos años escribí un artículo afirmando que el fujimorismo como movimiento político “caudillista” estaba condenado a la desaparición.
 
Me equivoqué, porque el fujimorismo está intentando trascender más allá de la figura del ex dictador Alberto Fujimori (sentenciado a prisión desde 2009 por corrupción, violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad) y la responsable es su hija mayor, ex congresista y ex candidata presidencial, Doña Keiko. Los fujimoristas dirán que no es cierto y el movimiento sigue tan monolítico como ayer, pero cuatro hechos confirmarían lo contrario.
 
El primero son las constantes críticas de la emblemática congresista Martha Chávez al entorno político de Doña Keiko. Según la polémica dama, la hija de Fujimori se ha rodeado de “caviares” (gente que condena la dictadura de la década de 1990 y cree en la democracia restaurada en 2001) que la están incitando a romper con el “legado fujimorista”. A estas críticas se suma Kenyi, hermano menor de Doña Keiko y también congresista, quien socava el liderazgo de su hermana en favor del padre preso.
 
Otro hecho que evidenciaría un cambio dentro del movimiento fujimorista es la actitud partidaria hacia el golpe de estado del 05 de abril de 1992, que marcó el establecimiento de la dictadura de ocho años. Antes, el golpe era reivindicado y hasta celebrado, cuando el publicista Carlos Raffo era congresista y formaba parte del fujimorismo. Sin embargo, salvo Chávez y su colega Luz Salgado, los fujimoristas ya no celebran el golpe sino lo conmemoran. Aún justifican el golpe, pero ya no se enorgullecen y reafirman que hoy no se justificaría repetirlo.
 
También ha marcado un cambio la “institucionalización”. Desde 2012 el fujimorismo se llama oficialmente “Fuerza Popular” y Doña Keiko desea que siga conservando ese nombre más allá de las siguientes elecciones. No obstante, esto ha causado reiteradas críticas del mismo Fujimori (desde la cárcel, claro) insinuando que “pretenden” desplazarlo de su papel de “líder histórico” del fujimorismo. Insinuaciones desmentidas por Doña Keiko y los fujimoristas más importantes, pero que Fujimori y su excéntrico abogado defensor William “Paco” Castillo hablen de crear un nuevo movimiento político fujimorista que compita con “Fuerza Popular” demostraría que el ex dictador encarcelado no está totalmente de acuerdo con el rumbo del fujimorismo ni las decisiones políticas de su hija.
 
A diferencia del brillante abogado César Nakasaki, Castillo es patético y no goza de simpatías entre los fujimoristas. Lo toleran, porque es el abogado de Fujimori, pero no secundan sus disparatados argumentos jurídicos para “victimizar” a su defendido. Creen que Castillo tiene ambiciones políticas propias y utiliza a Fujimori para conseguir presencia mediática.
 
¿Cuál será el futuro del fujimorismo?. Si Doña Keiko se impone, sobrevivirá hasta que ella muera políticamente. Si triunfase Fujimori, el fujimorismo morirá lentamente hasta que el ex dictador entregue su alma a Dios o quien en el más allá se encargue de recogerla.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores