Último mes del verano,
vuelta a clases y los acontecimientos continúan.
¿Qué
hacía ese “aventurero” llegado a la Presidencia de la República mediante la
sucesión constitucional de 2018 en la ceremonia de entrega de credenciales a
los congresistas electos por el Jurado Nacional de Elecciones, realizada en el
Centro de Convenciones de Lima?, ¿quiso posar (con fotografías incluidas) de
“institucionalista” después que el 30 de septiembre de 2019 “estiró como
plastilina” la Constitución de 1993 para forzar la disolución de la Cámara y
“cargarse” el Congreso?, ¿quiso le “salpique” algo de la legitimidad de los
congresistas electos, a quienes la ciudadanía ha votado en las ánforas, a
diferencia del “aventurero” a quien nadie ha votado?, ¿quiso, sutilmente,
presionar a los nuevos congresistas o hacernos creer a todos nosotros que este
Congreso será “suyo”?. ¿También este narcisista, mentiroso patológico y
traicionero se aparecerá en la sesión de reinstalación del Congreso?. Aunque no
lo apruebo, comprendo el fastidio de la congresista electa Martha Chávez ese
día: el “aventurero” nada tenía que hacer allí.
Por
otro lado, que nadie espere del congresista electo Enrique Fernández Chacón en
la Cámara brillantes discursos o sesudos análisis de la realidad. Hasta ahora
este veterano trotskista con apariencia de “Doctor Chapatín” (recordando al
cómico mexicano Roberto Gómez Bolaños), ex constituyente y ex diputado, sólo ha
pronunciado palabrería marxistoide extraída del estercolero comunista: los
capitalistas “nos roban”, la nueva Mesa Directiva de la Cámara será otra
“repartija”, etc. Que levanten la mano quienes en Lima votaron por él. Después
no se quejen.
Asimismo,
tareas urgentes del nuevo Congreso: revisión de los casi setenta decretos de
urgencia durante el interregno parlamentario, el nombramiento de los nuevos
magistrados del Tribunal Constitucional, resolver las cuestiones de la
inmunidad parlamentaria y la Oficina de Control Interno y corregir la horrenda “reforma
electoral” del Congreso anterior. Especialmente, el mecanismo de elecciones
primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias en los partidos políticos: las
PASO. Si la ciudadanía mayoritariamente quiere voto facultativo, las PASO
serían “doble” voto obligatorio. Si algo demostraron los recientes comicios
legislativos, es que a un sector nada despreciable de peruanos y peruanas ya no
le importa la obligatoriedad del voto ni la multa por omisión. Sería absurdo
arrastrarlos a votar en las PASO, porque no irán.
Por
último, a una acción de inconstitucionalidad contra una disposición transitoria
de la Ley de Protección y Bienestar Animal de 2016, el Tribunal Constitucional
declaró constitucional las corridas de toros y las peleas de gallos en el Perú.
Por mayoría del colegiado, reconoció que son tradicionales populares (no todo
es Lima), no existe una “Declaración Universal de los Derechos de los Animales”
y las manifestaciones culturales pueden variar en el tiempo. ¿Los niñatos
animalistas y los anti-taurinos se quedarán tranquilos?. No lo creo.
Seguiremos
informando.

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