Tras el indulto humanitario al ex dictador Alberto
Fujimori, ¿qué pasará con Doña Keiko, Kenji, el fujimorismo y la relación con el
Presidente de la República?.
Doña Keiko, ex congresista y dos veces candidata
presidencial, está acumulando derrota tras derrota en política. Primero, el
fujimorismo en el Congreso no pudo sumar los votos necesarios en la Cámara para
aprobar la acusación constitucional contra el Fiscal de la Nación. Después la
Corte Interamericana de Derechos Humanos “paró” las destituciones o
suspensiones contra cuatro magistrados del Tribunal Constitucional que los
fujimoristas keikistas querían votar en la Cámara. Encima el fujimorismo se la
jugó por destituir a Su Excelencia tildándolo de “incapaz moral permanente”.
Fracasó, mostrando una grave fisura dentro de la bancada. Para colmo, tres días
después del fracaso del intento de destitución presidencial, ocurrió lo que -en
el fondo de su ser- Doña Keiko no quería, porque afectada su liderazgo
político: la excarcelación de su padre y, menos, gracias a su díscolo hermano
menor.
Kenji, actual congresista, es el gran ganador. Siempre
fue franco en sus intenciones, al contrario de su hermana mayor. Se mostró
colaborador con el Presidente de la República y su Gobierno (debe haberse
ganado las simpatías de Su Excelencia desde entonces), en contraste con la
actitud “saboteadora” de la mayoría absoluta por órdenes de Doña Keiko.
Especialmente, Kenji se percató que su hermana se ha “aislado”: está rodeada
por áulicos como Ana Vega y Pier Figari y sólo dialoga con el cogollo “moto-taxi”,
incondicionales como los congresistas Héctor Becerril, Daniel Salaverry, Úrsula
Letona, Rolando Reátegui, Cecilia Chacón y Miguel Torres. Los nueve
congresistas que siguieron a Kenji (habrían más, pero aún no se manifiestan) no
lloraron ni se abrazaron emocionados en la Cámara el día de la frustrada
destitución por un incierto indulto a quien jamás conocieron sino, porque
vencieron al maltratador cogollo keikista y hallaron un nuevo líder en Kenji.
A través de su cuenta en la red social Twitter, Kenji ha pedido una “reestructuración”
del fujimorismo, ha exigido la salida de Vega y Figari y ha manifestado que no quiere
en una nueva lista parlamentaria a Becerril, Salaverry, Reátegui, Letona y
Torres. Si Kenji y sus nueve congresistas son expulsados, se acabó la mayoría
absoluta en la Cámara. Si él se queda, ambos hermanos deberán compartir el
liderazgo y se acabaría el keikismo.
El Presidente de la República parece haber ganado un “aliado”
en el Congreso. No es el aliado más idóneo, pero quizá es el único que le
quedaría. Está agradecido por la excarcelación de su padre y el ascenso
político alcanzado. Su Excelencia, mínimo, ha hallado un interlocutor receptivo
dentro del fujimorismo. ¿Acaso querían que el Presidente de la República
continuará inútilmente insistiendo en “entenderse” con Doña Keiko cuando ella
muchas veces ni siquiera le respondía las llamadas telefónicas?.
Si será por la gobernabilidad, lo sabremos pronto y,
ojalá, lo sea por el bien del Perú.
Feliz Año Nuevo para todos.

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