Porky ganador ("ESPECIAL")

 

Pasaron las elecciones municipales y regionales. Algunos resultados eran medianamente esperables.

Todas las marcas partidarias o tendencias políticas directa o indirectamente cercanas al “hombre sin sombrero” que ocupa la Presidencia de la República y su incompetente, corrupto e ideologizado Gobierno recibieron una paliza electoral memorable en todo el país. Las “fantasías revolucionarias” del corrupto ex presidente regional de Junín, Vladimir Cerrón, comunista estalinista, quedaron hechos trizas: éste no podrá alentar un proceso constituyente y ha perdido sus “nichos de poder” en la sierra central. Las facciones de izquierda radical y los políticos “centristas” que jugaron a “dar gobernabilidad” también fueron castigados en Lima y provincias. La “progresía” limeña, siempre sinuosa e interesada, tampoco venció con ninguno de sus distintos candidatos capitalinos. El “hombre sin sombrero” desencaja en la política nacional.

La victoria electoral más significativa fue en Lima Metropolitana. El empresario y ex regidor metropolitano Rafael López Aliaga, considerado la “bestia negra” por los sectores “de izquierda”, ganó la Alcaldía de Lima: creo más de un individuo debe estar golpeándose la cabeza contra un muro. Pese a ciertas “irregularidades” (como la cédula de sufragio con el logotipo despintado) en el proceso electoral, cuya responsabilidad deben asumir la Oficina Nacional de Procesos Electorales y el Jurado Nacional de Elecciones, López Aliaga ganó ajustadamente a su principal contendor, el ex ministro del Interior y ex congresista Daniel Urresti.

¿Por qué ganó López Aliaga?. A diferencia de lo que suponen algunas cabezas en sectores “de derecha”, el triunfo electoral no tiene nada que ver con un “perfil opositor” frente al Gobierno nacional. Según todas las encuestas de opinión, en Lima y Callao el “hombre sin sombrero” tiene una desaprobación altísima: casi 90% de sondeados. Sin embargo, López Aliaga venció con 26% de votos válidos, aproximadamente.

En las elecciones municipales y regionales de 2002, Luis Castañeda ganó la Alcaldía de Lima con 39% de votos válidos, aproximadamente. En 2010 Susana Villarán venció con 35% de votos válidos, aproximadamente, en una final electoral muy ajustada. Hace cuatro años, Jorge Muñoz ganó con 36% de votos válidos, aproximadamente, bastante lejos de Urresti, quien quedó con alrededor de 19%. Ahora López Aliaga obtuvo el porcentaje más bajo de votos válidos para ganar la Alcaldía de Lima desde el retorno a la democracia en 2001.

¿Por qué ganó?. Tres factores: primero, se “desinfló” Urresti, quien venía puntero en la intención de voto hasta el mes pasado. Sus propios errores y la contra-campaña en su contra le perjudicaron. Segundo, López Aliaga tuvo un buen desempeño en el último debate electoral. Pese a que es un pésimo candidato, un pequeño porcentaje de votantes lo vio como “el menos malo” de las opciones electorales. Por eso su victoria electoral no impulsó la victoria de gran parte de sus candidatos distritales en la ciudad capital. Por último, López Aliaga mantuvo un “voto duro”, en alrededor de 20% de sondeados por encuestas, que le dio un piso sólido en el segundo lugar, útil para cuando Urresti empezó a descender.

A López Aliaga no le espera una tarea fácil. Por ahora, que recuerde su promesa de no ser candidato en comicios presidenciales anticipados y la conocida “maldición Billinghurst”: ningún Alcalde de Lima desde 1914 que haya ambicionado la Presidencia de la República, la consiguió.

 

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