Parece que el Presidente de la República y su Gobierno nacional no gobierna.
Ante las últimas noticias desde Gran Bretaña sobre una nueva cepa del virus COVID-19, cuya pandemia azota al Perú y el mundo hace diez meses, de inmediato, Chile, Colombia, México y Argentina suspendieron los vuelos comerciales desde y hacia territorio británico o Europa. Aquí el Gobierno, que recientemente autorizó los vuelos comerciales desde y hacia Europa, dudó. A la prisa de varios países vecinos, la Presidenta del Consejo de Ministros respondió parsimoniosa. Al final, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones suspendió los vuelos comerciales desde y hacia el viejo continente.
A la mañana siguiente, el Presidente de la República apareció por televisión en Mensaje a la Nación reiterando la decisión de su Gobierno, reafirmando la importancia de cumplir los protocolos sanitarios y reiterando la necesidad de las mascarillas, la distancia social y el lavado de manos. En fin, un discurso desganado y vacuo. Horas después, la Ministra de Salud, muy cuestionada por la fraudulenta compra de vacunas contra el virus, anunció públicamente las nuevas medidas del Gobierno nacional: desde el martes 22, en Tumbes, Piura, La Libertad, Lambayeque y la provincia del Santa en Ancash, el toque de queda comenzará a las 10:00pm. En Lima Metropolitana y el Callao, el toque de queda iniciará a las 11:00pm. Asimismo, en Lima Metropolitana y el Callao se prohíbe el acceso a las playas del litoral. A su vez, en centros comerciales, tiendas por departamento y galerías comerciales se reducirá el aforo permitido a 40% de la capacidad. Habría una duodécima prórroga del Estado de Emergencia, vigente en todo el país desde el 16 de marzo. Encima la dama (a diferencia de Su Excelencia) no descartó otro confinamiento generalizado (“aislamiento social obligatorio”), pese a su efecto económico e ineficacia comprobada.
¿Nada más?. Sí, nada más. Nada sobre el protocolo sanitario en los puertos y aeropuertos. Nada sobre las pruebas de detección. Nada sobre la amenaza de huelga indefinida de la Federación Médica. Nada sobre la escasez de unidades de cuidados intensivos en hospitales públicos y clínicas privadas. Obvio, nada de admitir el origen del rebrote de la pandemia. Como expresó el matemático Marco Loret de Mola, los casos de contagio en el país subieron por dos motivos fundamentales: mayor número de personas ha salido por obligación laboral o necesidad económica y las constantes marchas que hubo el mes en Lima y varias ciudades, alentadas por grandes medios de comunicación (¿oyeron al miserable médico Elmer Huerta diciendo que salir a marchar no contagiaba?), contra la destitución de la “víbora” que nos desgobernó más de 30 meses.
Pese a la pandemia, la recesión económica y los problemas de orden interno, el Presidente de la República parece estar atrapado en el oropel de las ceremonias oficiales y el Gobierno, preso de las sinecuras, no tiene rumbo hasta el día de las elecciones generales.
Post data: a pesar de la adversa realidad, Feliz Navidad y Feliz
Año 2021 para todos.
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