Recuento de enero


El calor aumenta y también la intensidad de los acontecimientos de política nacional en el Perú.

Por fin Pedro Chávarry renunció al cargo de Fiscal de la Nación. Le sucedió (al menos, interinamente) Zoraida Ávalos. En su carta de renuncia, Chávarry se “victimizó”: acusó a quienes se manifestaron por las calles en su contra de haber sido “pagados”, dijo haber sido presionado mediáticamente y que antes era un fiscal supremo “sin cuestionamientos”.

En realidad, el fujimorismo en el Congreso -su principal soporte político- retiró el apoyo a Chávarry ante la amenaza de un proyecto de ley para “declarar en emergencia” el Ministerio Público. Una primicia periodística reveló que fue pillado por cámaras de vigilancia ingresando “ilegalmente” a las oficinas de su asesor, cuyas puertas habían sido lacradas en un allanamiento dirigido por el (empoderado) fiscal José Domingo Pérez.

Un áspero debate en el Congreso entre el fujimorismo y el congresista Alberto de Belaunde fue la gota que colmó la paciencia fujimorista con Daniel Salaverry, presidente de la Cámara, quien hace tiempo tiene un “juego político propio” (desistió de comprar televisores y frigo-bares y contratar un coronel del Ejército retirado con vocación de policía político, ordenados por su antecesor fujimorista, Luis Galarreta), cuya última decisión de autorizar la formación de nuevas bancadas -conforme al reciente fallo del Tribunal Constitucional- lo ha enemistado con sus otrora compañeros de bancada.

El fujimorismo en el Congreso presentó una moción de censura contra Salaverry, que ha desencadenado una nueva oleada de renuncias: cuatro congresistas renunciaron al fujimorismo, sin contar al mismo Salaverry, a quien acusan de alinearse con el Presidente de la República (ambos tienen pasado partidario en el APRA, por cierto) y lo llaman públicamente “traidor”. La moción ha sido retirada, pero la bancada fujimorista continúa desintegrándose.

De otro lado, Torre Tagle anunció que el Perú ordenó el impedimento de ingreso al país para cien altos jerarcas de la dictadura de Nicolás Maduro. Después de la obscena ceremonia de Maduro juramentándose para un nuevo mandato tras una elección presidencial “fraudulenta” el año anterior (no reconocida por los Estados Unidos, la Unión Europea y gran parte de América Latina), se llamó en consulta a la encargada de negocios en Caracas y evalúa aplicar sanciones económicas-financieras. En los hechos, el Perú ha roto relaciones diplomáticas con Venezuela.

Por último, el Congreso aceptaría las observaciones al proyecto de ley que modifica la regulación de estacionamientos privados. La ley que establecía regulaciones al servicio de taxis por aplicativo también fue observada y varios congresistas estarían dispuestos a revisarla. ¿Por qué ahora el Congreso no insiste como tantas veces lo hizo -incluso prepotentemente- en los últimos dos años?, ¿será una señal más del debilitamiento institucional del Congreso frente al Gobierno nacional, políticamente fuerte?.

Seguiremos acalorados y siendo testigos de más acontecimientos el primer mes del año.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Noviembre 1992 / noviembre 2020

Artículos COVID-19 (2020)

Artículos anteriores