Adelanto electoral: un cuento chino

 

La abogada Rosa María Palacios no es alguien que goce de mis simpatías.

¿Cómo puede simpatizarme una persona que se jacta de haber bloqueado en la red social Twitter a más de “sesenta mil usuarios”?. Palacios, quien se hizo conocida como conductora de programas políticos de televisión, me parece un personaje siniestro: posa de anti-fujimorista rabiosa para ocultar que, en la década de 1990, trabajó con la dictadura de Alberto Fujimori. También fue furiosa anti-aprista durante el gobierno de Alan García entre 2006 y 2011.

Palacios no es una mujer brillante, pero es empeñosa en sus propósitos. Se precia de ser católica, pero la mueven sus odios viscerales. Defendió a morir el gobierno de Martín Vizcarra y justificó cuando éste “se cargó” el Congreso el 30 de septiembre de 2019. Fue la primera en gritar “golpe de estado” (el “golpe” sólo estuvo en su cabeza delirante) cuando el Congreso aprobó la destitución presidencial en 2020 e instaló el gobierno de Manuel Merino. Según ella, las elecciones generales de 2021 fueron las más “transparentes” del mundo mundial y cualquiera que le refute es “fraudista”: alguien no-demócrata. Ella es una “supremacista”: siempre tiene razón y quien ose contradecirla, “le bloquea”.

Palacios está con la cantinela que la única forma de terminar con la crisis política encarnada en el “hombre sin sombrero” que ocupa la Presidencia de la República y su incompetente, corrupto e ideologizado Gobierno es el “adelanto de elecciones”. No destitución por “incapacidad moral” en el Congreso ni renuncia: sólo el “adelanto”. Repite que “todo está en manos del Congreso”, al cual ataca a cada rato sin individualizar ni reconocer mérito alguno. Por ejemplo, criticaba al Congreso por no haber censurado al Ministro de Transportes y Comunicaciones, pero cuando lo censuró, no aplaude. Si la mayoría de congresistas rechaza su iniciativa, ella grita que “Nos quedamos todos”. Por desgracia, hay más de una persona que se come su “cuento chino”.

¿Por qué el “adelanto de elecciones” es un “cuento chino”?. Primero, asume que es el Congreso quien convoca comicios cuando es potestad del Presidente de la República convocarlos. Segundo, requiere una reforma constitucional que, si la Cámara la aprobase en primera votación hoy para ser ratificada en otra votación o en un referéndum el año siguiente, esas elecciones recién podrían convocarse para 2024. Demasiado tiempo. Tercero, supone que el “hombre sin sombrero” no haría absolutamente nada para impedir que le recorten el mandato cuando es imposible que no se resista. Cuarto, ese adelanto electoral significaría dejar en el poder al “hombre sin sombrero” hasta la hipotética celebración de los comicios anticipados, que él podría no querer convocar.

¿Por qué Palacios insiste con su disco rayado?. En lo personal, a esa mujer no le interesa el país ni sus habitantes sino su vanidad personal. Por fortuna, muchos connacionales conocen quién es ella y la premiaron, en su momento, con el más bajo rating en la historia de la televisión peruana cuando estuvo al aire.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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