Inútil, pero viajero

 

Apenas ha regresado de su viaje al extranjero y el “hombre sin sombrero” que ocupa la Presidencia de la República planea viajar afuera otra vez.

El Ministro de Relaciones Exteriores envió al Congreso el proyecto de resolución legislativa para que la Cámara autorice al “hombre sin sombrero” viajar al Vaticano, porque tiene una cita con el papa Francisco. La congresista Susel Paredes, a ratos opositora y “gobiernera” el resto del tiempo, dijo que sería una “mezquindad” si los congresistas no permiten que el “hombre sin sombrero” se reúna con el Papa. La congresista Patricia Chirinos se opone, porque cree que el "hombre sin sombrero" nos pondrá en vergüenza ante la Santa Sede.

El papa Francisco (el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio) es el Sumo Pontífice más izquierdista que ha tenido la Iglesia Católica desde el papa Juan XXIII. A cada rato pontifica contra la propiedad privada, la libertad de empresa, el libre comercio y, en general, el afán de lucro. Al mismo tiempo, pactó en China un poquito de “tolerancia religiosa” para la minoría católica, a costa de no condenar las violaciones a los derechos humanos de la dictadura comunista. Ha sido “tibio” contra la persecución a la Iglesia Católica en Nicaragua perpetrada por la dictadura de Daniel Ortega. No ha tenido reparos en abrazarse con Miguel Díaz-Canel, jefe de la dictadura cubana. “Aboga por la paz”, pero no condena la invasión militar de Rusia a Ucrania.

¿Por qué, de pronto, el “hombre sin sombrero” quiere viajar tan seguido?. El viaje hacia los Estados Unidos fue lamentable. En Nueva York, el “hombre sin sombrero” no se reunió oficialmente con ningún jefe de estado o de gobierno extranjero. Tampoco nadie pidió un encuentro con él. Sólo fue recibido protocolarmente por el Secretario General de las Naciones Unidas y tuvo una reunión acordada con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, un viejo conocido. A muchos de nosotros en el Perú nos ha quedado un mal sabor de boca ese ridículo discurso del “tamborcito” frente a inversionistas estadounidenses.

Creo el “hombre sin sombrero” quiere viajar al extranjero, porque afuera no siente la impopularidad y el repudio que él y su incompetente, corrupto e ideologizado Gobierno se ganaron dentro del país. Además, busca “amigos” afuera. ¿Se han percatado que, durante más de un año en el poder, al “hombre sin sombrero” no lo invitan mucho a visitar países ni reunirse con mandatarios?. Tampoco ha participado en foros, cumbres o encuentros con otros gobernantes izquierdistas de América Latina. El “hombre sin sombrero” está aislado o se ha aislado. En cierta forma, quiere conseguir afuera el respaldo que no tiene dentro.

Ignoro si el Congreso autorizará el viaje al Vaticano, pero tampoco el “hombre sin sombrero” hace méritos para que le autoricen viajar. Mientras espera el permiso, nombró un nuevo Ministro de Transportes y Comunicaciones como si moviese el peón de un tablero de ajedrez y puso un “antaurista” como nuevo Ministro de Defensa.

Al fin de cuentas, no le interesa gobernar. Solamente, viajar.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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