El politólogo Carlos Meléndez ha
elaborado una interesante teoría política, que empieza a ser usada por quienes
comentan la política nacional desde los medios de comunicación.
Según Meléndez, el nuevo “outsider” (palabra inglesa utilizada
hace mucho tiempo por el sociólogo Julio Cotler para describir el
"fenómeno Alberto Fujimori") no será un autoritario populista
enamorado del estatismo y el colectivismo. El nuevo “outsider” que irrumpiría en la política peruana para las próximas
elecciones no querrá destruir el modelo económico heredado de la década de 1990,
pero sí apuntará su artillería contra la democracia restaurada en 2001 y el precario
sistema de partidos políticos existente desde entonces. ¿Quién sería el
prototipo de ese nuevo “outsider”?:
el periodista deportivo Phillip Butters.
Precisamente, desde 2001 ciertos
intelectuales y periodistas con alma cortesana y complejo mitómano juegan a
venderle al país un político fabricado por ellos mismos, que comparta sus ideas
y satisfaga sus intereses. Siempre un político anti-demócrata, porque quienes
lo promocionan son anti-demócratas, aunque digan en público que defienden la
democracia. Por naturaleza, ese político “outsider”
es anti-demócrata.
Si Butters sería un nuevo “outsider”, dependerá que decida ser
candidato. Él ha confesado que lo tienta (sólo lo tienta, nada más) una
candidatura a la Alcaldía de Lima y quienes lo promocionan como “outsider” creen que puede derrotar al
favorito en la intención de voto. Por ahora Butters cree en la inversión
privada, la libertad de empresa y apertura comercial, mientras ataca a los
partidos políticos, la libertad de expresión y la institucionalidad.
Además, Butters habla
coloquialmente (por eso tiene simpatizantes), defiende la pena de muerte,
profesa un catolicismo conservador (pero apoya la “unión civil” entre personas
del mismo sexo) y es, suavemente, anti-chileno. También es un poco fanfarrón,
algo simpático, polémico empedernido e irritable.
Butters NO es bruto e ignorante
sino un hombre culto y astuto. Sabe bien qué decir, cómo decirlo y cuándo
decirlo. Para ganar más adeptos entre quienes reclaman acciones más concretas
contra la delincuencia común y organizada, “exige” al Presidente de la
República que decrete el Estado de Emergencia en todo el Perú, suspenda los
derechos constitucionales (libertades de tránsito y reunión, inviolabilidad
domiciliaria y comunicacional y detención in
fraganti o por orden judicial) y saqué el Ejército a patrullar avenidas y
calles de Lima y otras principales ciudades. Si estas medidas son efectivas o no,
no importa, porque Butters ya estimuló el apetitito autoritario a dos tercios
de la población.
No necesitamos políticos “outsider” sino que la institucionalidad
se fortalezca, los partidos políticos canalicen las demandas ciudadanas y los
políticos no persiguen sólo sus intereses personales o corporativos. Esos
intelectuales y periodistas (más charlatanes que líderes de opinión) no
entienden o no quieren entenderlo.
Ellos seguirán vendiendo
políticos “outsider” hasta que...

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