Con 4 votos
contra 3, el Tribunal Constitucional revocó la prisión preventiva contra doña
Keiko F., ex congresista y lideresa del fujimorismo.
Un hábeas
corpus de su hermana menor Sachi fue declarado fundado en la parte referida a
los 18 meses de prisión preventiva que el Ministerio Público solicitó y el
Poder Judicial concedió hace un año. Este año la Corte Suprema de Justicia redujo
los 36 meses originales a sólo 18. El colegiado volvió a sentar jurisprudencia
sobre los límites a la prisión preventiva como último acto judicial contra la
libertad personal.
¿Por qué
Doña Keiko entró en prisión?. Dentro de la investigación fiscal por el “escándalo
Odebrecht” (la mega-red de corrupción de la empresa constructora Odebrecht en
el Perú entre 2005 y 2014) y los aportes a la campaña electoral de 2011, el
fiscal especial José Domingo Pérez creyó (no le faltaba razón) que Doña Keiko
utilizaba el poder político de su bancada mayoritaria en el Congreso para “obstaculizar
la acción del sistema de administración de justicia”. Por eso el juez
instructor Richard Concepción ordenó la detención preliminar y, después, la
prisión preventiva de Doña Keiko. Sin embargo, según declaraciones del
magistrado constitucional Carlos Ramos, tras la disolución (forzada) de la
Cámara y la desaparición de la mayoría fujimorista, Doña Keiko perdió el poder
político para “obstaculizar” y ya puede salir libre.
A la
izquierda radical no le ha gustado el fallo del Tribunal Constitucional. A
través de las redes sociales Facebook
y Twitter, colectivos “rojos”
convocaron a manifestaciones en Lima y otras ciudades, que tuvieron poca
concurrencia. A Pérez, el fiscal endiosado mediáticamente, le parece
“indignante”, pero no corresponde cuestionar las decisiones de los magistrados
constitucionales y mejor se calle, porque ya tiene una sanción disciplinaria
por “boca floja”. La argolla “progre” en los medios de comunicación está
fastidiada, pero la justicia se imparte conforme al Derecho, no a las encuestas
de opinión.
Políticamente,
la excarcelación de Doña Keiko “potenciará” al fujimorismo en la elección para
el nuevo Congreso en enero próximo. No hará falta que haga campaña con sus
candidatos. Ojalá este tiempo le haya servido para reflexionar sobre sus
acciones políticas pasadas. Aunque nunca voté ni votaré por ella, tampoco hice
“lecha del árbol caído” cuando fue encarcelada.
¿Qué
esperaría de Doña Keiko?. Que, a partir de ahora, actúe responsablemente en
política, porque ella y sólo ella es la principal culpable que ese “aventurero”
canalla y pérfido esté en la Presidencia de la República mediante la sucesión
constitucional de 2018 y todos los desastrosos acontecimientos venidos después.
Ya sabemos adónde nos condujo su mala cabeza. También que se reconcilie con su
hermano Kenji, a quien “forzó” su “suspensión indefinida” como congresista. Por
supuesto, no vuelva a escuchar a esos individuos “reaccionarios” de derecha
conservadora, quienes decían sólo lo que le agradaba oír y no la verdad para
beneficio de sus intereses.
Bienvenida
a la libertad, Doña Keiko.

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