Llegando al final ("ESPECIAL")

 

Faltan casi dos semanas para las elecciones generales y, conforme al último simulacro de votación de IPSOS (pese al pequeño muestreo demoscópico), ya sabemos qué podría suceder.

Por ahora siguen punteros los principales abanderados “de derecha”: el ex alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, candidato presidencial y senatorial, y doña Keiko F., ex congresista y candidata presidencial por cuarta vez. Sin embargo, la diferencia porcentual entre ambos se ha reducido considerablemente. Incluso Doña Keiko está primera frente a un López Aliaga que tiene un mes perdiendo intención de voto.

Peleando el tercer lugar, en un triple empate estadístico, está inicialmente el ex rector de la Universidad Nacional de Ingeniería, Alfonso López Chau, candidato presidencial y senatorial “de izquierda”. López Chau está subiendo en intención de voto, pero a un ritmo lento. A López Chau le sigue el congresista Roberto Sánchez, candidato presidencial y a una diputación, también “de izquierda”, quien fue Ministro de Comercio Exterior y Turismo bajo el incompetente, corrompido e ideologizado gobierno de Pedro Castillo hasta la intentona golpista del 07 de diciembre de 2022. Sánchez es el “hombre con sombrero” de la campaña electoral. Su intención de voto está creciendo rápidamente hace un par de semanas. Fundamentalmente, en zonas rurales.

Con López Chau y Sánchez está el sociólogo Jorge Nieto Montesinos, quien ocupó los ministerios de Cultura y Defensa bajo el gobierno de Pedro Pablo Kuczysnki entre 2016 y 2017. Nieto Montesinos militó dentro de la extinta alianza Izquierda Unida en la década de 1980. Vivió muchos años en México. Es un candidato presidencial “centrista”, que está captando intención de voto juvenil. Especialmente, en Lima. Otros candidatos presidenciales como el cómico Carlos Álvarez o Wolfgang Grozo están estancados o han descendido en la intención de voto.

Quien escribe tiene dos pronósticos para el balotaje presidencial: Sánchez y Doña Keiko o Sánchez y López Chau. Antes que se caiga del asiento o le dé un patatús, déjeme explicar por qué. Sánchez está peleando contra Doña Keiko la intención de voto en el norte. Ambos tendrían bolsones de voto allí. Doña Keiko tiene una intención de voto más pareja entre Lima y el resto del país, a diferencia de López Aliaga, cuya intención de voto es esencialmente limeña. Por eso ella permanece relativamente sólida. Paradójicamente, Sánchez no es fuerte en el codiciado bolsón electoral del sur. Allí López Chau tiene mayor intención de voto, que le impediría “desinflarse” nacionalmente. En Lima, López Chau disputa parcialmente la intención de voto contra Nieto Montesinos, pero los bolsones electorales en el resto del país le permiten seguir subiendo. Sánchez y López Chau no estarían necesariamente disputándose el mismo electorado.

Primer escenario: Sánchez contra Doña Keiko, con López Chau quedando en tercer lugar. El futuro más “apocalíptico”. No necesitamos ser genios para predecir qué sucedería: Doña Keiko perdería irremediablemente y los sectores “de derecha”, muertos de miedo, podrían buscar, desde la anulación de las elecciones en el putrefacto Congreso hasta una intervención de las Fuerzas Armadas. Sería el final de la democracia restaurada en 2001. Segundo escenario: Sánchez contra López Chau, con Doña Keiko tercera. Con tal de evitar que triunfe el oportunista Sánchez, los sectores “de derecha”, en absoluta debacle, terminarían optando por López Chau como “el mal menor”. La posibilidad de un balotaje entre López Chau y Doña Keiko no lo veo factible. Optimistamente, López Aliaga quedaría en cuarto o quinto lugar de la votación. Creo le alcanzaría para obtener su senaduría.

Crucen los dedos. Veremos qué sucede.

 

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