Cuestión china

 

Un reciente reporte de investigación periodística reveló una extraña salida nocturna del “porno-filo” Presidente de la República.

El día después de Navidad, Su Excelencia salió del Palacio de Gobierno, aproximadamente, a las diez de la noche hacia un chifa y restaurante de comida china en el distrito limeño de San Borja. Utilizó el automóvil oficial y acudió vestido con ropa de deportiva, además de encapuchado. Allá se reunió con un empresario chino, quien también es dueño del establecimiento comercial. La reunión no fue registrada en la agenda de actividades oficiales.

Tras la revelación, el “porno-filo” Presidente de la República no negó haberse reunido con el empresario chino, pero dijo que fue para “coordinar” la celebración oficial por el “día de la amistad” entre Perú y China. Explicación inverosímil, porque bien pudieron haberse reunido ambos (junto al embajador chino en Lima) en el Palacio de Gobierno. Además, es el Ministro de Cultura quien debería encargarse de la festividad. Ese empresario fue bastante cercano al funesto gobierno de Dina Boluarte y está sancionado administrativamente. Aunque sectores “de derecha” que sostienen políticamente el Gobierno interino lo han minimizado (Fernando Rospigliosi, presidente del putrefacto Congreso, dijo que, si Su Excelencia quería comer chifa, “dejémoslo comer chifa”), el asunto traerá cola.

Es evidente que ciertos políticos son débiles hacia China y los intereses chinos. En 2024 directivos de la empresa china de tecnología Huawei en Perú concedieron a la congresista Lady Camones y otros más un viaje pagado a China. Especialmente, a las instalaciones administrativas y técnicas de Huawei ubicadas en Shenzhen, la provincia de Cantón. Tras regresar, Camones presentó un proyecto de ley para exigir que todos los teléfonos celulares a vender en Perú deben tener la aplicación de radio incorporada. Como la tecnología iOS, propia del iPhone, marca estadounidense Apple, no permite radio, la iniciativa iba a beneficiar a los teléfonos con tecnología Android, chinos. El proyecto de ley no prosperó.

La presencia económica china en Perú es significativa. Existen inversiones chinas en varios rubros de la economía. No hay nada malo cuando los empresarios, sin importar la nacionalidad, satisfacen a sus clientes y hacen negocios bajo las reglas del mercado. Otra cosa muy diferente es cuando los empresarios buscan el favor de los políticos para ganar dinero. Además, en el contexto geopolítico actual, coquetear con China es un tanto riesgoso.

Para los Estados Unidos, China es un rival económico, comercial, militar y tecnológico. El presidente Donald Trump quiere a China fuera de América Latina. Vimos cómo el año pasado la Casa Blanca y el State Department “echaron” de Panamá a inversionistas chinos y consiguieron que el país se retire de la iniciativa comercial china “La Nueva Ruta de la Seda”. No creo que en Washington DC estén contentos por cómo los políticos peruanos, sobre todo políticos “de derecha”, se están entregando a los intereses chinos.

El tema China tiene para buen rato en Perú.

 

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Noviembre 1992 / noviembre 2020

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