En la última encuesta de opinión, la encuestadora
IPSOS Perú publicó el primer sondeo de intención de voto para las elecciones
municipales-regionales a celebrarse en octubre.
En esta ocasión me interesan los primeros resultados
para la Alcaldía de Lima, porque más de un limeño o una limeña contamos los
días cuando Luis Castañeda (autoproclamado, por sus corifeos como “el mejor Alcalde de todos los tiempos”)
se vaya definitivamente.
Aunque las candidaturas no están definidas ni la
participación de los partidos políticos o movimientos electorales, Enrique
Cornejo, ex ministro de Transportes y Comunicaciones, disidente del APRA,
aparece en el primer lugar de las preferencias con 12%. El llamado “Tío Bigote”
(el “Ned Flanders” peruano, por la teleserie estadounidense Los Simpson) aún es el postulante mejor
valorado por su conocimiento técnico y su experiencia administrativa, pero no
le ayuda haber laborado en el gobierno de Alan García (2006-2011) y estar
investigado por el “escándalo Odebrecht”. A diferencia de los comicios de 2014,
cuando quedó en segundo lugar, esta vez no le sería fácil.
Sigue, con 11%, el ex congresista Renzo Reggiardo. Desde
2011, a consecuencia de un asalto, en el cual fue herida su pequeña hija,
Reggiardo se interesa en la seguridad ciudadana, su tema estrella. Fallido
candidato un par de veces, Reggiardo tiene su espacio al aire contratado en una
televisora privada dedicado a este tema. Tanto en Lima como en el resto del
Perú la delincuencia común y el crimen organizado es una gran preocupación para
la ciudadanía.
En tercer lugar, con 8%, el ex congresista y pastor
evangélico Humberto Lay. Lay es un político correcto y tiene buena imagen. Podría
coger la bandera de la lucha anticorrupción y, quizá, obtener buen resultado,
pero conoce poco sobre la problemática limeña.
Logrando porcentajes bajos están otros aspirantes: con
4% el alcalde de Miraflores, Jorge Muñoz, subido al coche de Acción Popular,
quien carga con el pasivo por sus ocho años de gestión edil. Con 3%, el
empresario y ex congresista José Luna Gálvez, quien -seguramente- no vacilará
en utilizar los recursos de su grupo empresarial a favor de su postulación.
Igual porcentaje tiene el empresario y ex congresista Julio Gagó, un disidente
del fujimorismo.
Más abajo, con 1% está el alcalde de La Molina, Juan
Carlos Zurek, el más “apurado” de todos los postulantes, quien hace meses
inunda de paneles con su rostro la ciudad y quien pretende conseguir votos
haciendo demagogia con los peajes y las concesiones viales. También carga con
el pasivo por ocho años de gestión edil, no exentos de denuncias. También con
1%, el ex alcalde de Jesús María, Enrique Ocrospoma, disidente del Partido
Popular Cristiano, quien también hace demagogia prometiendo -por ejemplo-
solucionar el caótico tráfico vehicular de Lima instalando ¡teleféricos!.
Faltan nueve meses y es muy prematuro anunciar un
posible ganador, porque hay 16% que no precisa respuesta y 28% que votaría
blanco o nulo o no votaría por ninguno. La carrera electoral por Lima apenas
empieza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario