Se acerca la campaña electoral y
los amigos de la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, en la intelectualidad y el
periodismo empiezan a prepararle el camino para la reelección.
Uno de ellos, el poeta y
columnista en el diario La República,
Mirko Lauer, escribió semanas atrás un artículo titulado “Centro Susana”, donde
cree que la campaña electoral se centrará en la reelección de Villarán.
Lamentablemente, Lauer no toma en cuenta tres pequeños puntos: según la última
encuesta de IPSOS, sólo 4% de limeños y limeños a quienes se le consultó
votaría por Doña Susana en las elecciones municipales y regionales de octubre
próximo y 71% no volvería a votar por ella. Supongo que el último porcentaje lo
conforman quienes votaron por Villarán en 2010 y por el NO en la consulta
popular de revocatoria del mandato de Doña Susana el año pasado.
Principalmente, según la
encuesta, el ex alcalde de Lima, Luis Castañeda, encabeza la intención de voto
con 49%. Para remate, 56% no quiere que Villarán postule a la reelección. La
teoría del “centro Susana” no resiste un análisis sesudo. Sin embargo, no
significa que Doña Susana no juegue un papel importante en las siguientes
elecciones, pero no como ella y sus amigos “villaranistas” lo hubiesen deseado.
Suponiendo hoy que Villarán sí será candidata, los partidos políticos opuestos
al retorno de Castañeda la usarán como un muro de contención para evitar el
triunfo del favorito en la intención de voto.
Partidos como Perú Posible,
Acción Popular y Somos Perú consideran que difícilmente detendrían a Castañeda
con candidatos propios y apoyar a Doña Susana resulta menos riesgoso. Al fin de
cuentas, si Villarán ganase (todo puede pasar en esta vida), saborearían el
triunfo, pero si perdiese, toda la derrota caería sobre ella.
El APRA quiere presentar un candidato
propio, pero la dirigencia “coquetea” con la posibilidad de apoyar a Castañeda:
un motivo más para que los “villaranistas” se aferren a Doña Susana. El Partido
Popular Cristiano presentará su candidato propio soñando que puede vencer a
Castañeda. Si el fujimorismo no presentase candidato (dudo que sí), apoyarían
indirectamente a Castañeda. Más candidaturas menores fragmentarán el voto
anti-Castañeda. De otro lado, debiendo decidir entre la ex regidora
metropolitana Marissa Glave y Villarán, el Frente Amplio izquierdista optaría
por Doña Susana.
Por último, Villarán ha buscado
acercarse al Presidente de la República. Parece que Lauer quiere asustar a Su
Excelencia y el oficialismo para que apoyen a Doña Susana, porque así no
beneficiarían a la oposición y que no consideren un candidato propio, porque
equivaldría a un plebiscito sobre el Gobierno nacional. Ridiculez: Castañeda y
Solidaridad Nacional son “aliados” del Partido Nacionalista en el Congreso.
¿Qué ganaría apoyando a Doña Susana?: nada. Como los fujimoristas, los nacionalistas
piensan en las elecciones generales de 2016.
No hay ningún “centro Susana”,
como Lauer cree. Si Castañeda mantiene su altísima intención de voto por encima
de sus contendientes, sí habrá un “centro Castañeda”.


No hay comentarios:
Publicar un comentario